Al instante

Las pensiones de los servidores públicos

Por Jorge Eliecer Castellanos

Buscando la pensión Foto reporterosasociados.com.co

Los servidores del Estado, a través de los tiempos han gozado de una especial protección tanto penal como prestacional y en algunos casos, entre otros, han disfrutado de incentivos de nómina y de estímulos crediticios favorables en razón de su investidura.

Los oficios de servir gubernamentalmente son premiados y distinguidos, por la naturaleza de la guarda de los bienes fiscales y de la protección de los intereses de la res pública, como dijeron los romanos en su época.

En materia de seguridad social la situación no es nueva y data de milenios atrás. En el libro de Números del pentateuco bíblico, escrito hace más de 3.315 años, es decir 1300 A.C., se describe con acierto inverosímil la primigenia versión social de las prestaciones de los funcionarios oficiales.

Precisamente, quienes servían al tabernáculo eran los distinguidos funcionarios de carácter oficial, tenían que provenir de la tribu de Levi, inicialmente se pensionaron con 20 años, 25 y luego con 30 años de servicio. -(Sistema idéntico a cuanto ha sucedido normativamente en las últimas décadas con los servidores públicos colombianos). Los aportes al primigenio fondo de pensión israelí correspondían a los diezmos y primicias de la grey. El sistema prestacional hebreo estuvo bien organizado y fue modelo de manejo administrativo perfecto para desarrollar el objetivo mediante el cual se inspiró.

Ahora bien, analicemos el siguiente episodio bíblico para conocer, por ejemplo, un pensionado estatal; en este caso los emolumentos los canceló Babilonia a un residente extranjero. “El Eterno advirtió a la nación pecaminosa de Judá que abandonara sus caminos idolátricos. Judá rechazó tales ordenanzas. Debido al comportamiento rebelde e inmoral de Judá, entonces, Dios envió profetas a predecir la destrucción de la nación, y el exilio en manos de los babilonios. Tiempo después, conforme a la predicción divina, los babilonios destruyeron a Judá y los sometieron al exilio”.

A renglón seguido anota la codificación sagrada: “El rey de Judá que gobernaba en el momento de la invasión babilónica era Joaquín, quien contaba 18 años. Su reino aparece mencionado en el Segundo libro de los Reyes. En estos acápites antiguo-testamentarios se afirma que él hizo lo malo ante los ojos del Señor, y que el rey babilónico (Nabucodonosor) vino contra la ciudad de Jerusalén y la dominó. En respuesta al asedio, el texto afirma: “Entonces salió Joaquín rey de Judá al rey de Babilonia, él y su madre, sus siervos, sus príncipes y sus oficiales; y lo prendió el rey de Babilonia en el octavo año de su reinado”.

Es más, la situación miserable de Joaquín duró más de 30 años, durante todo el tiempo del reinado de Nabucodonosor. Sin embargo, cuando Evilmerodac, hijo y sucesor de Nabucodonosor, llegó a ser rey de Babilonia, se compadeció de Joaquín y le liberó de la prisión. El texto escritural asegura que el rey babilónico “habló con benevolencia” a Joaquín y “puso su trono más alto que los tronos de los reyes que estaban con él en Babilonia”

Aquí viene la parte sustancial, en la que Joaquín accede a la pensión. Es más, el nuevo rey le sacó de la prisión y le concedió beneficios integrales: manutención, cubrimiento de gastos de techo, y alimentación real, a manera de pensión. Los textos bíblicos aclaran que Evilmerodac dio a Joaquín muchas provisiones: “Y diariamente le fue dada su comida de parte del rey, de continuo, todos los días de su vida”.

Desde el punto de vista científico, se ha demostrado que las raciones que se le dieron a Joaquín han llegado a ser muy trascendentes a raíz de un descubrimiento arqueológico interesante. Se han encontrado varios documentos administrativos de la Babilonia antigua que registran eventos y transacciones que se realizaron durante el reinado de Evilmerodac. Estos documentos se preservaron en tablillas cuneiformes de arcilla, algunas de las cuales estaban quebradas. No obstante, se puede leer claramente el nombre “Joaquín” en ellas. No solamente se le menciona, sino también se provee documentación para la distribución de grano, aceite y otros alimentos.

El registro secular descubierto en las ruinas de Babilonia verifica los hechos con un alto grado de exactitud incomparable como los textos escriturales. Ciertamente, “no hay nada nuevo debajo del sol”, sostiene el libro de Eclesiastés.

El protagonista de esta historia tenía una edad avanzada y una situación compleja por su dilatado encierro de tres décadas. Traducido a términos prestacionales de ahora, Joaquín registraba más de 1.500 semanas de “cotización”. Simplemente, el Estado babilónico, muy razonablemente, hace más de tres milenios, casi conforme a la seguridad social colombiana de hoy, le concedió una prestación social para que no pasara angustias de ninguna naturaleza y, consecuentemente, le respetó su dignidad real, aquello que los tribunales nuestros consideran como la digna y justa subsistencia conforme al nivel existencial que se haya ostentado.

Leemos en 2a Reyes 25-27: “El día veintisiete del mes doce del año treinta y siete del destierro del rey Joaquín de Judá, comenzó a reinar en Babilonia el rey Evil-merodac, que se mostró bondadoso con Joaquín y lo sacó de la cárcel, 28.Lo trató bien y le dio preferencia sobre los otros reyes que estaban con él en Babilonia. 29 De esta manera, Joaquín pudo quitarse la ropa que usaba en la prisión y comer con el rey por el resto de su vida. 30 Además, durante toda su vida recibió Joaquín una pensión diaria de parte del rey de Babilonia”.

En Colombia la Constitución Política e innumerables leyes han dado un tratamiento especial a los servidores estatales. Sus derechos se preservan como “derechos adquiridos”. Vale decir que últimamente las administradoras de los Fondos de Pensión Pública, han arremetido contra estas prerrogativas, estableciendo que el ingreso de liquidación de la mesada pensional corresponde al promedio de los aportes de los últimos diez años establecido por la ley 100 de 1993, y no al promedio devengado con todos los factores salariales en el último año de cotización como se ha venido haciendo desde tiempos inmemoriales. Noticia triste que da al traste con un derecho adquirido legalmente establecido.

El desmejoramiento de la pensión del empleado público colombiano, en su gran mayoría de casos, es lamentable, pues recibe una exigua pensión y esta se incrementa con el IPC que casi siempre está por debajo del salario mínimo. ¡Qué horror! Las demandas vendrán.

Quienes optaron una pensión de 7 u 8 salarios mínimos hace una década o más, hoy en términos de valor constante, tienen una empobrecida mesada que no supera los 6 salarios mínimos legales vigentes. “Así paga el diablo a quien bien le sirve”, anotan algunos pensionados ya en el declive inevitable de su existencia.

Es injusto que los exempleados públicos pensionados en su gran mayoría sean empobrecidos anualmente por el empleador a quien sirvieron. La situación amerita urgente revisión y tratamiento serio y objetivo. No más atropellos contra nuestros viejos.

Un país que no ama, que no se conduele y que no respeta a sus mayores, tiene un futuro incierto.

Ir a la barra de herramientas