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La miselánea de Argos

Por Orlando Cadavid Correa

"Argos", cazando gazapos en la prensa junto al zapatero remendón del centro de Medellín.

 

Un inspirado publicista concibió esta afortunada frase antes de la pasada navidad y los libreros hicieron su agosto en la verbena decembrina: “Obsequia un libro. Es un regalo que se abre y se cierra muchas veces”.

Los libros del inolvidable crítico gramatical Roberto Cadavid Misas, Argos, no figuran entre los 10 más vendidos de cada temporada, 27 años después de su fallecimiento, pero no faltan en ninguna biblioteca que se respete.

refranes y dichos

Su obra es apreciada, respetada y apetecida en los doce meses de cada año por lectores de todas las edades, porque instruye, deleita y enseña a cometer menos errores al hablar y al escribir.

Uno de los mejores libros de Argos para las gratificantes lecturas de todo el año son sus Refranes y dichos de los que intentaremos ofrecer una muestras gratis para nuestra audiencia. Para comenzar, rescatamos de la nutrida miscelánea del guasón de Andes sus simpáticas siglas y sus divertidos acrónimos:

UMO: Uniòn de maridos oprimidos. ACPM: Arroz, carne y plátano maduro. NUC: Nindo, uno, calajo (Lindo, uno, carajo. Frase de una madre a su hijito). GADEJO: Ganas de joder. MUDA: Mantecas unidas de Antioquia.

Según Argos, no es lo mismo Santo Tomás de Aquino que Aquí no más nos lo tomamos. Abigarrado que Agarrado de una viga. California que fornicar en Cali. Catalina de Médicis que Qué me decís, Catalina. La carrera Carabobo que un bobo a la carrera. El Padre Toro que el toro padre. El sarampión que el peón de Sara. Una mujer embarazada que una mujer asada en vara. Pantaleón Cortés que cortes para los pantalones.

El padre de la irrepetible “Gazapera” nos legó, además, esta rica selección de hipocorísticos: Benedo es Benedicto, Berna es Bernardo; Caliche es Carlos, Carola es Carolina; Colás es Nicolás; Concha es Concepción; Chaba o Chabela es Isabel; Chepe es José María; Chila es Cecilia; Chucho es Jesús; Gelo es Angel; Gencho es Eugenio; Guillermo es Guillo o Memo; Joaco es Joaquín; Juancho es Juan; Lola es Dolores; Lucho es Luis; Manolo es Manuel; Márgara es Margarita; Marucha es María; Mercha es Mercedes; Merejo es Hermenegildo; Mingo es Domingo; Miro es Argemiro; Nacho es Ignacio; Nando es Hernando: Nino es Bernardino; Pacho es Francisco, Perucho es Pedro; Pipe es Felipe; Polo es Apolinar o Hipòlito; Quique es Enrique; Rafa es Rafael; Riche es Ricardo; Rober es Roberto; Sola es Soledad; Susa es María Jesús, Talao es Estanislao; Teban es Esteban y Toño, pues Antonio.

Tres nombres propios como eufemismos: Cayetano equivale a callado, Leocadio vale por loco, y Robustiana significa robusta o muy gorda.

Frases con nombres propios de personas: A Ño Raimundo y todo el mundo. Y el resto pa’ don Ernesto. Y tal y Pascual. Nicolás ni dejás colar. El día de San Blando que no tiene cuando. Yo me llamo Juan Orozco, cuando como, no conozco. Llegó Modesto y acabó con esto. Tranquilo como Camilo. José: ataje la mula que el macho se fue.
¿Y qué tal estos trastrueques del lenguaje que recogió don Argos del habla popular?

Aquí estoy panorando el contemplama, en vez de contemplando el panorama. Cabizbundo y meditabajo, en vez de cabizbajo y meditabundo. Junín entre Caracaibo y Maracas, en vez de Junín entre Maracaibo y Caracas. Carabú con Juanambobo, en vez de Juanambú con Carabobo. Se botan forrones, en vez de se forran botones. Se bombió el fundillo, en vez de se fundió el bombillo. Cierre sin entrar y toque, en vez de Entre sin tocar y cierre.

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