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LA ECONOMÍA: El Petróleo y López otra vez (12)

Por William Giraldo Ceballos

Alfonso López Pumarejo, presidente de Colombia Foto slidesharecdn.com

El 7 de agosto de 1942 para un período constitucional de cuatro años, Alfonso López Pumarejo asumió por segunda vez la Presidencia de la República. Debió afrontar una férrea oposición de liberales y conservadores, alimentada escandalosamente desde las páginas de los diarios.

En el orden internacional, López declaró el Estado de Guerra con Alemania el 26 de noviembre de 1943 a raíz de algunos sucesos bélicos: un submarino germano hundió una embarcación colombiana en el Caribe; el destroyer Caldas de la armada nacional hundió la noche del 29 de marzo del 44 un submarino alemán cerca de Cartagena e igualmente, el gobierno dispuso una concentración forzosa de un grupo de ciudadanos alemanes en el hotel Sabaneta de Fusagasuga, mientras durara la guerra.

La oposición al gobierno siguió creciendo a raíz de los debates en el Congreso a, entre otras, las propuestas reformas al Concordato, a la Constitución Nacional y a las tareas que debía cumplir el poder legislativo, dando lugar en el mes de julio de 1944, cuando visitaba la ciudad de Pasto, a un fallido e improvisado golpe de cuartel dirigido por los coroneles del ejército Diógenes Gil y Luis Agudelo, quienes inicialmente lo apresaron. Ante la falta de respaldo en las filas militares, el coronel Gil Mojica quiso negociar la liberación del Jefe del Estado a cambio de su nombramiento como ministro de Guerra con el fin, según sus palabras, de evitar enfrentamientos sangrientos.

Archivo banrepcultural.org

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Enfurecido por la actitud del militar, López Pumarejo le dijo que a pesar de ser su prisionero no debía atreverse a hacer proposiciones inmorales.”Usted, coronel, lo que debe hacer es rendirse”, le increpó a Gil y éste se rindió. (16) Este acontecimiento le devolvió al Presidente el apoyo popular y a su regreso a Popayán, primero, y luego Bogotá, fue acogido con grandes manifestaciones del pueblo. Recibió igualmente el respaldo de todos los jefes liberales y de los dirigentes de la izquierda.

En ese mismo año (1944) el proceso instaurado en la administración de Santos culminó con un fallo que le dio la razón a la Tropical Oil en cuanto a la fecha de la reversión, más no en el carácter de arrendataria, argumento con el cual pretendía que se le eximiera de entregar a la nación los bienes y equipos con los cuales había explotado los hidrocarburos colombianos al término de los 30 años pactados .

 

La Concesión de Mares y la Tropical Oil(Troco) Foto blogspot.com

La Concesión de Mares y la Tropical Oil(Troco)
Foto blogspot.com

La Sala de Negocios Generales de la Corte Suprema falló en los siguientes términos:

 

“a) Se niega la petición de que carece de todo efecto legal el artículo 3° de la Resolución Ejecutiva de trece de junio de 1921, artículo que declaró que el término de la Concesión principiaba el 25 de agosto de dicho año y que en esa fecha debía comenzar la explotación.

“b) Se niega lo solicitado por el señor procurador delegado en lo civil bajo la petición 2ª de su libelo de demanda, por cuanto el contrato de concesión para la explotación de petróleo de propiedad nacional en los terrenos de que trata este juicio, contrato primeramente celebrado con el señor Roberto De Mares el seis de diciembre de 1905, traspasado en parte a Julio M. De la Espriella & Compañía, y últimamente en su totalidad a Tropical Oil Company, según consta en escritura pública número 1.329 de 25 de agosto de 1919, otorgada en la Notaría Tercera de Bogotá, termina naturalmente el día 25 de agosto de 1951, por expiración del término fijado para su duración.

 “c) Se reconoce expresamente a cargo de la compañía y a favor de la nación que, a la expiración mencionada del término del contrato, o sea el veinticinco (25) de agosto de mil novecientos cincuenta y uno (1951), quedarán de propiedad de la nación, a título gratuito, todas las obras, edificios, máquinas, aparatos, cables aéreos, herramientas, y en general, todos los elementos de explotación, incluidos en éstos los correspondientes a la refinación, y todos los medios de comunicación empleados por dicha compañía contratista demandada, en el estado en que se encuentren.”

 

El fallo del alto tribunal, a pesar de omitir la presunta invalidez del contrato de la Concesión De Mares como lo argumentaba el Ministerio Público a raíz de su de falta ratificación por parte del Congreso, según lo establecían las leyes 30 de 1903, 59 de 1909 y 75 de 1910, generó la inconformidad de algunas compañías, las cuales decidieron trasladar sus actividades e inversiones a Venezuela, lo cual causó una baja estacional de la producción petrolera.

López Pumarejo siguió adelante con sus tareas gubernamentales y no abandonó durante este segundo mandato su vocación para introducir sustanciales reformas sociales y, con el argumento de cumplir compromisos internacionales y el estado de guerra exterior, expidió en 1944 el decreto legislativo 2350, el cual se convirtió en herramienta vital de la legislación laboral colombiana. La norma incorporó instituciones entonces novedosas como la celebración de Convenciones Colectivas de Trabajo, las Asociaciones Profesionales, el trámite de los Conflictos Colectivos, la Jurisdicción Especial del Trabajo con un Tribunal Supremo del Trabajo y tribunales seccionales y municipales, la presunción del Contrato de Trabajo, la duración máxima de la jornada laboral en 8 horas diurnas, la nocturna de 6 horas, la definición gubernamental del salario mínimo regional y profesional, la obligación de los empleadores a remunerar el descanso obligatorio, los 15 días de vacaciones anuales remuneradas, la indemnización por despido injustificado, la clasificación de los sindicatos empresariales, gremiales y de oficios varios, las prestaciones sociales de cesantía, jubilación y pensión de invalidez.

López Pumarejo renunció al poder el 19 de julio de 1945, luego del descubrimiento de preparativos para una serie de actos terroristas, al tiempo que crecía la oposición a su administración plasmada en la negativa del Congreso a tramitar los proyectos de ley a través de los cuales López Pumarejo buscaba ejecutar agresivas reformas institucionales y sociales. El Congreso aceptó la dimisión y eligió a Alberto Lleras Camargo como primer designado para concluir en un año el período presidencial.

El último acto público de transcendencia política para el país lo protagonizó años más tarde López Pumarejo cuando el 2 de marzo de 1956 le propuso a la Dirección Liberal de Antioquia, la necesidad de crear un gobierno de responsabilidad compartida entre los dos partidos tradicionales. Esa propuesta fue acogida posteriormente por las dos colectividades políticas y se denominó Frente Nacional.

 

(16) López Pumarejo Alfonso, Apartes del informe que el mismo Presidente de la República rindió ante la Brigada de Institutos Militares en Bogotá. 1944.

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