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LA BARCA DE CALDERÓN: Siguen los homenajes a doña Margarita Escobar

Por William Calderón Z.

Doña Margarita Escobar y su esposo Alvaro Gómez en audiencia con el papa Juan Pablo II en El Vaticano. Foto eltiempo.digital

 

El país se ha unido sinceramente, sin necesidad de convocatoria alguna, al sentimiento de pesar por la desaparición de doña Margarita Escobar, la viuda del inmolado estadista conservador Alvaro Gómez Hurtado.

De las muchas voces de condolencia que ha suscitado el duelo de la familia Gómez Escobar, nos llegó hasta el fondo del alma la columna que publicó el viernes, en El Espectador, doña Patricia Lara Salive, titulada “Entre el amor y a política”, que remató con esta bella apostilla:

“Descanse en paz, Margarita! Qué gran mujer fue usted para despertar ese amor grande y eterno en semejante hombre”!

Las letras en el amor y en la política

La Barca de Calderón se permite hacer la siguiente recopilación del papel clave que jugaron el bolígrafo y el papel en la hermosa relación del doctor Gómez y su dignísima esposa.

Comencemos por los tres mensajes de su puño y letra que le dirigió el líder político a su esposa, desde su cautiverio, cuando era rehén del M-19, en Bogotá:

Margarita: Hace quince días te vi por última vez. Estoy bien. Mi destino no está en tus manos, ni en las de nuestros hijos. ¡Tranquilízate! Está en las manos de Dios.

Te quiero infinitamente,

Alvaro

El segundo mensaje

Margarita: Estoy bien. En todo momento he estado bien. Han

preservado mi dignidad.. Todos sabemos que tú no puedes hacer nada por mí. ¡Tranquilízate! De nuevo te lo digo. No estoy afligido. Me faltas úu como me faltaría el corazón que es todo tuyo.

Alvaro

El tercero, el más completo

Margarita: Nuevamente te confirmo que estoy bien. Me tratan afablemente. Tengo lo indispensable.

Invento oficio. Me entretengo explorando mi vida interior, que resulta ser una aventura maravillosa, para lo que nunca antes tuve tiempo bastante. y repaso recuerdos todos plácidos.

Comprobé que, frente a la prueba, mantengo la convicción sobre la nimiedad de la vida, tal y como lo hemos entendido tú y yo en nuestras conversaciones.

Mi vida no tiene valor de intercambio. Ni tú, ni mis hijos, ni de lo que ellos depende, pueden hacer nada por mí.

En ninguna de las opciones de esta circunstancia tengo algo que perder. Ustedes tampoco. Es un don divino que, por estar en esa actitud intelectual, podamos todos mantener elevado el corazón.

No te dejes herir el alma. no le des esa oportunidad al sentimentalismo. Yo leo, dibujo, hago notas. Estoy jovial. Como en otro escenario, como fuera del tiempo. Muy alto, muy alto.

La adversidad ha servido para descubrir lo mucho que los quiero.

Alvaro

Recuerdo de una proclama

“El terrorismo es el asalto, el asesinato, la bomba. Pero el terrorismo más cruel es el secuestro y de la amenaza con condiciones.

El cobro por preservar la vida humana es el mas ostentoso desafío de la civilización.”

Alvaro Gómez Hurtado

22 de noviembre de 1985

Unos apuntes

Margarita Escobar de Gómez (q.e.p.d.) Foto reporterosasociados.com.co

Margarita Escobar de Gómez (q.e.p.d.)
Foto reporterosasociados.com.co

Doña Margarita Escobar de Gómez sentada sobre los valores de una vida respetable ajustada a los principios tradicionales de lo que fue este país. Frente a una sociedad permisiva y acomodaticia que practica una doble moral.

Doña Margarita era afectiva, cordial, nunca se prestó para intrigas. Con su esposo Alvaro le tocó vivir todo

Según Alberto Abello Moreno, con Alvaro, su esposo, ella compartía temas culturales y se compenetró en su mundo. Leía con Alvaro Gómez los apartes de grandes obras.

Cuando publicó el editorial en El Nuevo Siglo sobre el régimen dijo Margarita: “Esto va a sacar ampolla”,

Ella se ocupó de sus hijos con toda la abnegación, respeto familiar y cristiano

Ayudó a fundaciones pero con absoluta discreción. Hizo el bien, sin mirar a quien.

Debió haber sido bellísimo el reencuentro de esta pareja ideal, allá, en el cielo.

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