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LA BARCA DE CALDERÓN: Los transhumantes de Bogotá

Por William Calderón Z.

Foto maravillaestereo.com

No son TRANSHUMANTES son víctimas de un error; los ninguneados electores de la PROVINCIA sí lo son.

Cachacos con corona, dirían en la Costa Norte. Con apresuramiento genuflexo el Consejo Nacional Electoral procedió a dejar sin efectos la Resolución de Transhumancia electoral para Bogotá. Bastó que la revista Semana, Blue, el MOE, la FM, y La W, les pusieran el micrófono a los ilustres capitalinos descabezados para que los magistrados sin toga recularan rápidamente y dejaran sin efecto la anulación de 70.000 cédulas.

LOS QUE NO TIENEN VOZ NI VOTO

¿Quién habla o quién saca la cara por el otro millón y medio de electores, de fuera de Bogotá, que se quedarán sin poder votar el próximo domingo, 25 de octubre, en el lugar que la Constitución y la Ley les permite hacerlo? Esto es en el sitio en el cual han fijado su residencia electoral, en el pueblo en el que han nacido o en el que les ha sido expedida su cédula de ciudadanía.

NADIE, Y NADA, NADITA

A ellos se les vulnera el derecho y parte sin novedad; no valen manifestaciones como las de estos ciudadanos en Manizales o en otras ciudades intermedias y en los municipios y localidades de Colombia, ni certificados de vecindad expedidos por el respectivo secretario de gobierno o el funcionario facultado por el alcalde para expedir dichos certificados. Tampoco vale decirles que esos ciudadanos nacieron allí; que el Artículo 389 del Código Penal que define el delito de Transhumancia excluye a los nacidos; no, nada abre los oídos, las entendederas de los altos Togados Electorales; ellos mandan y punto. Tampoco ha valido decirles a los altos magistrados electoreros, (perdón electorales) que a los que tengan expedida cédula en un municipio el artículo 49 de la ley 1475, ley estatutaria de los procesos electorales, les habilita la cédula para votar en el lugar del trámite. No, no señor: esa base de datos tampoco se consulta.

TRASHUMANTES

Y siguen llamando TRANSHUMANTES a quienes no lo son, ya lo decíamos ayer: TRANSHUMANTE, de conformidad con el Art 389 del C.P., es el autor material de un delito contra la inscripción de cédulas y es la persona que valiéndose de engaño logra que otros (excepto los nacidos o residentes) inscriban su cédula para votar en un lugar diferente a aquel en el que tienen sus vínculos comerciales, económicos o familiares, en otras palabras en un municipio con el cual no tengan arraigo.

¿QUIEN PREVARICA?

El CNE prevarica al acusar, juzgar y condenar sin un debido proceso a todo aquel que quiso votar en el lugar donde nació, donde se ceduló o donde reside.

TRANSHUMANTES FAMOSOS: Tengo en mis haberes un grupo de amigos y conocidos que cayeron en esta interesante campaña de encontrar TRANSHUMANTES en Colombia, y con apelación a los infiernos por que el procedimiento de los JUECES, aprobado por ellos mismos, no admite apelación y la reposición es cosa seria y especializada en temas que la casi totalidad del millón y medio de afectados no tiene la más mínima idea.

TRASHUMANTES EN LA MIRA DE LA FISCALIA

Así que para consuelo de tontos, y mal de muchos, tenemos transhumantes de reconocida estirpe como: Horacio Serpa, jefe bermejo que no podrá votar por su hijo en Bogotá; Jorge Fiqueroa Clausen, -hijo del tuerto Figueroa- periodista opositor al régimen bolivariano de Juampa, director del portal El Ventilador y Juan Gonzalo Angel, empresario de las comunicaciones a quienes los enviaron a votar a otro lugar del mundo. Sergio Held –de quien nos ocupamos ayer en esta columna– se suma a los 5.600 trashumantes y presuntos delincuentes a la luz del artículo 389 del Código Penal. Ricardo Arias, candidato a la alcaldía de Bogotá, un Pastor de almas a quien tenían empadronado en Armenia, Lorena Rubiano, columnista del diario El Nuevo Siglo, aspirante al Concejo Distrital, quien tendrá que irse a Monguí Boyaca. Al Quindío también llegó la roya de la trashumancia con un candidato a la alcaldía de Armenia, pero aquí no le han violado ningún derecho a nadie. Todos pueden sacar recursos de donde no los tengan, tiempo de su tiempo, y conocimiento de la anulación e irse a votar a otro lugar, menos en el que reside, nació o se ceduló.

RECOMENDACION

Frente a este acto arbitrario ejecutado por estos “magistrados” que desayunan y quedan más desocupados que gorgojo de lápida, estamos frente a la violación de dos derechos fundamentales, como el Debido Proceso y el Derecho Ciudadano a elegir. Si al ciudadano por esta arbitrariedad unilateral de la inscripción de su cédula, no puede votar en el municipio donde tiene su residencia y arraigo, podrá adelantar ante la jurisdicción contencioso administrativa un proceso para obtener la reparación del daño que le han ocasionado estos “conejeros” electorales quienes tendrán que responder patrimonialmente como autores intelectuales .

CONSEJO: Para la próxima elección mejor inscriba su cédula en Bogotá, que a los ciudadanos de la capital no se les vulnera el debido proceso; se les reconoce la presunción de inocencia y el principio de la buena fe, y a quienes votan aquí si se les permite ejercer el derecho al sufragio en el lugar en el cual consideran que las decisiones de las autoridades que se van a elegir los pueden afectar, y el resto, pues el resto que mire a ver cómo se defiende de estos adalides del nuevo derecho que acusan, juzgan y condenan, y después revisan a ver quién los convence de su inocencia.

UNA PERLA

El ingenioso Loco Zuluaga hablo con El Barquero y le contó que a Juan Manuel Lopez (Juan-malo) le tocará votar con su suegro en la misma mesa en Unicentro a pesar de su dolorosa ausencia.

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