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LA BARCA DE CALDERÓN: Crónica de un despojo exterior

Por William Calderón Z.

Tesoro Quimbaya Imagen radiomacondo.fm

En La Barca de Calderón le hemos seguido los pasos a lo que se ha constituido en el mayor despojo exterior de nuestra patria. Con paciencia hemos recogido todos los antecedentes de esta dolorosa situación, en la que se entrega a cuotas nuestra soberanía, ante la mirada indiferente de los señoritos santafereños, incluido el diario oficial El Tiempo. Así lo recordamos en la última tertulia del 9 de abril que contó con la participación de los más conspicuos internacionalistas e historiadores que nos queda en Colombia.

EL NUEVO ESCUDO NACIONAL

Ahora, un costeño de apellido Cepeda, más conocido como “El Fincho, se propone reemplazar en nuestro escudo nacional el desaparecido Canal de Panamá por el olvidado archipiélago de San Andres y Providencia, como quien burla burlando, lo que se llevaron por lo que ya no está. Desde el Isleño.com, Diario de San Andres y Providencia el estudioso columnista Fady Ortiz Roca, le sigue los pasos a la defenestración de Colombia por parte de lo que ya se llama la nueva “holguineada”

VEAMOS LA HOGUINEADA 2016

Dándonos a la tarea de investigar el origen de la Canciller colombiana María Ángela Holguín Cuellar, encargada de la defensa jurídica del Archipiélago en la Corte Internacional de Justicia de la Haya, nos encontramos con unos antecedentes familiares muy rico en abolengo y ascendencia de personajes de la historia patria colombiana, en su mayoría presidentes y ministros de relaciones exteriores, pero no muy alentadores en cuanto se refiere a la protección del territorio y patrimonio histórico y cultural.

ANTECEDENTES REMOTOS

Entre los antecedentes remotos, encontramos que su tío bisabuelo Carlos Holguín Mallarino, quien, primero como embajador y luego como canciller y presidente, fue el encargado, en el decenio de 1880, del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Colombia y España, inexistentes desde los tiempos de la Independencia.

EL TESORO QUIMBAYA

En sus años de gobierno, Holguín consideró que, para el buen desarrollo de las relaciones con la Madre Patria, resultaba conveniente enviarles a los ibéricos el oro que no alcanzaron a llevarse, y así le obsequió a la Reina regente, doña María Cristina de Habsburgo, el invaluable e inmenso Tesoro Quimbaya, compuesto por 122 piezas de orfebrería prehispánica, patrimonio in-enajenable de la Nación, luego de haber sido enviado a España con el propósito de exhibirlo durante la ‘celebración’ del IV Centenario del Descubrimiento de América, como muestra de gratitud por su colaboración al dictar el laudo arbitral sobre fronteras terrestres entre Colombia y Venezuela. Hoy día, la justicia colombiana con el respaldo de la UNESCO, hace esfuerzos por la repatriación de este tesoro aborigen de la Nación.

LO DE VENEZUELA

Este laudo arbitral le concedía a Colombia los derechos sobre el Archipiélago de los Monjes. Para efectos de la aplicación de este laudo, así como de la recomposición de las relaciones con Venezuela, Carlos Holguín nombró a su hijo Hernando Holguín y Caro como Ministro Plenipotenciario. Años más tarde otro Holguín habría de regalar este Archipiélago, mediante nota diplomática y no a través de un tratado internacional.

En la cuenta sigue su bisabuelo el general Jorge Holguín Mallarino, dos veces presidente de la República, quien también era hermano de Carlos Holguín Mallarino y sobrino de Manuel María Mallarino, ambos presidentes de la República.

EL CANAL TRANS-OCEANICO

También era concuñado del presidente Miguel Antonio Caro quién se empecinó en rechazar el Tratado Herrán-Hay, que tenía como objeto la construcción de un canal trans-osceánico que uniese el océano Atlántico y el océano Pacífico por el istmo de Panamá, a pesar de ser un secreto a voces la conspiración en marcha por parte de los Estados Unidos de usurparle a Colombia el Istmo, si se negaba a firmar el Tratado.

LA PERDIDA DEL CANAL DE PANAMA

Jorge Holguín Mallarino, una vez electo el presidente Miguel Antonio Caro, fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores, cargo que desempeñó desde el 10 de abril de 1896 al 31 de marzo de 1897. Durante su gestión suscribió con el plenipotenciario venezolano, Marco Antonio Silva Gandolphi, un nuevo tratado de límites con Venezuela por el que Colombia terminó cediendo casi la mitad de la península de la Guajira a cambio de la libre navegación, a perpetuidad, en los ríos Orinoco, Negro, Atures, Meta, Vichada, Apure y Arauca y Lago de Maracaibo y sus respectivos afluentes. Ocupó nuevamente la cartera de Asuntos Exteriores durante 1897-1898. En 1898 el presidente Manuel Antonio Sanclemente lo llamó para ocupar la cartera de Defensa durante la Guerra de los Mil días, que tuvo como consecuencia la pérdida de Panamá en 1903.

EL TIO ABUELO DE LA CANCILLER

Y EL TATARABUELO DEL PRESIDENTE

En 1904, durante la presidencia de Rafael Reyes (suegro del tío abuelo de la Canciller, Daniel Holguín Arboleda), fue nombrado como Ministro de Relaciones Exteriores, Clímaco Calderón Reyes (sobrino de Rafael Reyes, también hermano de Arístides Calderón Reyes, tatarabuelo del Presidente Juan Manuel Santos Calderón, y además primo hermano de Lucila Calderón Tejada, abuela materna de la Canciller, pues su madre es doña Lucila Cuellar Calderón), quien fue presidente de Colombia en 1882, escribió así sobre la separación de Panamá: ” Algunos espíritus quisieran que Colombia se mantuviera en condiciones de hostilidad y rencor respecto de Panamá. Esos espíritus protestarán contra todo lo que se haga en ese sentido.

ALGO MAS

El gobierno, sin embargo, atento a los grandes intereses del país en lo porvenir, no vacila en seguir una política distinta de la aconsejada por aquellos ciudadanos, celosos patriotas, sin duda, pero que no quieren ver la realidad de los hechos cumplidos. Por tanto, el gobierno de Colombia asume ante los contemporáneos y la posteridad la responsabilidad de la política que después de maduro examen, sereno e imparcial, ordena seguir; y confía en que el señor ministro, libre de prejuicios y preocupaciones de un patriotismo mal entendido, tendrá el valor civil de asumir a su turno las responsabilidades de tal política, y no vacilará en vincular su nombre a los actos trascendentales de que se ha hablado.”

ESPEREN PARA LA PROXIMA ENTREGA DE LA BARCA

El linaje de la Canciller Holguín (II Parte)

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