Al instante

Héctor Ochoa Cárdenas: El camino de la vida

Por Jaime Rico Salazar

 

Bellísimo aporte ha hecho Héctor Ochoa Cárdenas al cancionero colombiano. Sus canciones y  especialmente “El camino de la vida” están en el repertorio de mucha gente joven y vieja que continúa sintiendo cariño por la canción tradicional:

 

“De prisa como el viento van pasando

los días y las noches de la infancia,

un ángel nos depara sus cuidados

mientras sus manos tejen las distancias…”

Héctor Ochoa

Héctor nació en Medellín el 24 de julio de 1934. Fue uno de los 18 hijos que tuvo el maestro Eusebio Ochoa Isaza en dos matrimonios, el segundo  con Flor María Cárdenas. Su padre también dejó una profunda huella en la historia de la canción colombiana, como compositor de uno de los bambucos más bellos que hemos tenido: “El profesor de canto” y de muchas canciones más y como intérprete formó parte del grupo famoso de la Lira Antioqueña que grabó en Nueva York un ramillete de bellas canciones colombianas en el año 1910. Fue un excelente  ejecutante del contrabajo, conocimientos que trasmitió a muchas personas que hicieron posteriormente una trayectoria brillante en la música colombiana.

En la Universidad de Antioquia, Héctor realizó sus estudios de bachillerato, mientras tanto recibió

la orientación musical de su padre, del maestro Jesús Zapata y en la Escuela Superior de Música del

maestro Alvaro Rojas. Aprendió a tocar la bandola, el tiple y la guitarra y tenía 15 años cuando formó

el Trío de Oro haciendo presentaciones en La Voz de Antioquia, La Voz de Medellín y Radio Libertad.

Pero en un momento determinado de su vida, decidió clausurar las actividades musicales y se dedicó

por completo al trabajo que tenía en el Banco Cafetero en el que laboró 25 años y alcanzó la Gerencia

Regional de Medellín y la Vice-Presidencia de la Casa Principal.

En 1984 volvió a los quehaceres de la música. Su primera canción “Bendito amor” compuesta

varios  años antes fue grabada en 1962 por Víctor Hugo Ayala y en 1975 el Trío Colombia, el de Tony

y Carmenza le llevaron al disco “Este amor indefinible” y “En pago a tu mentira”.

 

El 19 de noviembre de  1983 presentó por primera vez en el recinto del Quirama el vals “El camino de la vida” en las voces del  dueto Arboleda y Valencia que además la grabaron. Pero anteriormente la había llevado al disco el  Trío América que por algunas razones no circuló comercialmente. Y el mismo Héctor la había grabado  en un prensaje particular. La primera versión que conocí fue la que grabó el dueto Pampa y Cielo en el sello Preludio de Hernán Restrepo Duque. Y la canción gustó inmediatamente. El mensaje que encierra el poema toca las fibras familiares de una gran cantidad de matrimonios que ven retratadas sus vidas en sus versos, cuando el matrimonio tenía un sello de fuerza indisoluble.  desafortunadamente o afortunadamente para muchos la situación hoy ha cambiado notablemente.

A pesar de todos los contratiempos de grabación que tuvo inicialmente, la canción tomó vuelo de cóndor

y es mucha la gente que en el país y por fuera de él, quieren cantarla. Todo solista, dueto, trío o grupo

musical que se respete debe tenerla en su repertorio. Ha hecho época la canción y se convirtió en enfermedad musical en Colombia.

En el II Encuentro de la Música Colombiana que patrocinó RCN y Sonolux en 1991 “El camino

de la vida” ocupó el primer puesto entre cien canciones que fueron propuestas en consideración. Pero

sé por boca del mismo Héctor que únicamente le dieron un pasaje para que fuera a Bogotá a recibir la

distinción, cuando hubo personajes que se ganaron millones en el negocio del evento… Estamos en

Colombia…

Pero antes de que saliera “El camino de la vida” Héctor ya había dado a conocer otras bellas canciones: “Muy colombiano”, “Volvé Maestro”, “Ayer y hoy” y posteriormente “Muy antioqueño”, “Orgullosamente mujer”, “Pase lo que pase” y “Aprendiendo a vivir” El grupo Nueva Gente le grabó los valses “Tú lo mejor de todo” y “La nostalgia”, los pasillos “De una vez por todas”, “Cuando tú me faltes” y “Después que me olvidé de ti”,  en mi gusto la mejor de sus composiciones y el bolero “Conversemos”.
Víctor Hugo Ayala le grabó “Aprendiendo a vivir”, “Tú lo mejor de todo”, “Ayer y hoy”, “El amor no acaba”, “El camino de la vida”, “Volvé Maestro”, “La nostalgia” y “Muy antioqueño”…

Son también de su inspiración: “Santa Fe de Antioquia”, “Como una estrella”, “Debes tenerme fe”, “Una serenata para ti ”, “Plegaria para que vuelvas”, “Lo mejor de mí”, “Al calor de un café”, “No me hablen más de ella”, “Si todo lo destruyes” y seguramente muchas más vendrán en el futuro, porque su inspiración tiene cuerda para rato…En su voz también circuló un disco en el sello de Sonolux que trae entre otras: “Eternamente mi mujer”, “Qué hacer para olvidarte”, “El amor no acaba”, “Canción de Navidad”... Para orgullo de Héctor sus canciones están en las mejores voces que tiene el ambiente artístico nacional.

Varias distinciones importantes ha recibido Héctor Ochoa: la Sociedad de Compositores SAYCO le otorgó el trofeo La Lira de Oro. La Gobernación de Antioquia le concedió el Escudo de Oro, la Alcaldía de Medellín le otorgó la Medalla al Mérito Cultural Porfirio Barba Jacob. En Ibagué la Fundación Garzón y Collazos le entregó el Tiple de Oro. El Concejo de Medellín lo distinguió con el Gran Pergamino, que también le fue concedido por el Concejo de Santa Fe de Antioquia.  Y recientemente en 2015, le fue otorgada en Medellín  la Orden del Arriero. Distinción que tuve la alegría de compartir con él. Héctor vive en Medellín (2017) en el hogar que formó con Estela Lalinde, la inspiradora de casi todas sus canciones y tiene cuatro hijos…
Fotografías y  datos biográficos de la obra La Canción Colombiana y su historia de Jaime Rico Salazar.
Fotografía: Condecoración Orden del Arriero, Mayo 30 de 2015- Héctor Ochoa Cárdenas y Jaime Rico Salazar

 

Ir a la barra de herramientas