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Español correcto: El verbo abatir ya significa matar

Por Jairo Cala Otero

Imagen m-x.com.mx

El lenguaje se forma con el uso que de las palabras hacemos las personas. Algunas alcanzan puesto en el diccionario de la Real Academia Española (rectora del castellano), y otras se pierden en el intento; eso sucede porque, en el primer caso, los vocablos se vuelven colectivos, es decir, se expanden de tal modo que innúmeros hispanohablantes terminan usándolas; en el segundo caso (la «muerte» de los neologismos creados), se da porque no se masifican, o porque apenas son asunto de «fiebre» momentánea de algunos por aplicarlos, pero luego caen en desuso.

Cito en este artículo el caso del verbo abatir, que hasta hace unos tres meses, tenía el significado de derribar a alguien, sin que necesariamente significara darle muerte. Pero en la prensa lo usaban hasta la fatiga con ese significante: matar. Y era tan repetitivo (por las mañanas, por las tardes y por las noches) que ya entró al diccionario como: ‘Hacer caer sin vida a una persona o animal’ (cuarta acepción).

Luego ese vocablo, que antes era un error colectivo entre periodistas, locutores, funcionarios, policías, militares, miembros de cuerpos de investigación judicial, jueces, abogados, entre muchos otros hispanohablantes, hoy es castizo porque ya recibió «bendición» de las autoridades lingüísticas, por fuerza de su uso masivo.

De tal suerte es legítimo y correcto decir y escribir, por ejemplo:

  • «Fuerzas combinadas de Ejército y Policía abatieron esta mañana a un peligroso bandido».
  • «El más tenebroso de los hampones del sector XY fue abatido hoy por efectivos policiales».
  • «Durante un fuerte dispositivo policial cayó abatido el más buscado de los jefes guerrilleros del país».
  • «Autoridades abatieron a un ladrón cuando intentaba huir con un cuantioso botín».

Valga advertir que abatir no significa únicamente matar. De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española ─DRAE─ se cuentan otros significados, como:

  1. ‘Derribar algo, derrocarlo, echarlo por tierra’.
  2. ‘Hacer que algo caiga o descienda’.
  3. ‘Inclinar, tumbar, poner tendido lo que estaba vertical’.
  4. ‘Hacer caer sin vida a una persona o animal’. (La nueva definición incorporada por la RAE).
  5. ‘Hacer perder a alguien el ánimo, las fuerzas, el vigor’.
  6. ‘Desarmar o descomponer algo’.
  7. ‘En determinado juegos de naipes, dicho de un jugador: conseguir la jugada máxima y descubrir sus cartas, generalmente en forma de abanico sobre la mesa’.
  8. ‘En Geometría: hacer girar alrededor de su traza un plano secante a otro hasta hacerlo coincidir con él’.
  9. ‘Humillar a alguien’. (El diccionario advierte que este significado entró en desuso, lo que significa que ya no se aplica más).
  10. ‘Dicho de un buque: desviarse de su rumbo a impulso del viento o de una corriente’.
  11. ‘Dicho de un ave, de un avión, etc.: descender, precipitarse a tierra o sobre una presa. Ejemplo: «El cuervo se abatió sobre una peña». En sentido figurado: «La desgracia se abatió sobre ella».

 

Todo lo anterior no quiere decir que, entonces, hayan desaparecido de nuestro idioma los verbos matar, fallecer y morir. Ellos siguen campantes. Luego se recomienda que no se use exclusivamente abatir en todo momento, ocasión y circunstancia. Ese es un fenómeno que sucede con mucha frecuencia entre comunicadores: toman un vocablo y lo rastrillan, diariamente, hasta la fatiga. Desconocen la riqueza idiomática del castellano en sinonimia.

Resulta insólito que siendo ‘matar’ un término castizo no se lo use en los casos en que se tiene que decir que la vida de alguna persona (o personas) ha sido segada. (Con –s, porque con –c es quitar la vista, enceguecer). Que se escuchan fuertes el término matar y sus sinónimos, argumentan algunos. Seguramente, pero ellos existen para indicar que un ser vivo ha sido eliminado, o quitado del mundo terrenal. Presiento que muchos esquivan esas palabras porque le tienen temor a su significado, es decir, a la muerte; eso no elimina la realidad. Todos nacemos y todos morimos. Ilusa tarea es esa de querer tapar el sol con una mano.

Así que yo, que hace un par de años me referí en un boletín al verbo abatir como incorrecto cuando se le daba el significado de matar, en este otro lo remarco con ese significado porque ya es legítimo. Ha de entender el lector que así sucede constantemente con el lenguaje: se renueva, muta, cambia. Pero por un proceso preciso, que explicaré en otro boletín.

 

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