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ENTRETELONES: La doble moral

Por Rodrigo Pareja

Luis Alfredo Ramos y Sergio Fajardo, los gobernadores. Foto votoverde.wordpress.com

A grito herido y como parte de la tarea de descrédito emprendida contra Luis Alfredo Ramos, anterior titular de la gobernación, dos de los integrantes del gabinete del nuevo mandatario antioqueño a partir del 1° de enero de 2012, Sergio Fajardo, denunciaron ante los medios de comunicación supuestas maniobras irregulares con productos de la FLA.

En concreto se trataba de poner al descubierto según esos funcionarios, intenciones del antecesor de Fajardo encaminadas a vender por anticipado la producción del primer trimestre de la FLA para recaudar algunos recursos con los cuales se pudiera solventar la nueva administración en los primeros días de gestión.

Esto fue considerado por la entonces Secretaria de Hacienda, María Eugenia Escobar Navarro y por el gerente de la FLA, Fernando Restrepo, como irregular y mal visto, algo que según ellos pudo atajarse gracias a haber sido detectado a tiempo.

Una maniobra de ese tipo intentada por Fajardo es calificada ahora por el nuevo gobernador, Luis Pérez Gutiérrez de incorrecta, ilegal y antiética, y afortunadamente tampoco podrá concretarse gracias a su oportuno descubrimiento por parte de la comisión de empalme que trabaja en la FLA.

De acuerdo con la denuncia de Pérez Gutiérrez, el objetivo del actual gobierno es recaudar esos dineros anticipados, hacer con él algunos ajustes financieros e invertirlos rápidamente en lo que le queda de mandato.

Ni la doctora Escobar, ni el mandamás de la licorera y mucho menos el gobernador Fajardo, pudieron pensar al cuestionar el gobierno de Ramos Botero a principios de 2012, que cuatro años después iban a ser sus émulos y hasta lo superarían con sobra de méritos, porque ahora lo que busca este gobierno al que le restan escasos 44 días de gestión no es vender por anticipado tres meses de producción sino diez meses, es decir, todo lo que salga de la Fla hasta octubre de 2016.

En su momento los dos funcionarios que se estrenaban en el gabinete seccional actuaron en vivo como si fueran los prologuistas del famoso “Libro blanco”, elaborado para menoscabar la imagen del gobernante saliente y su mandato, publicación que al final no tuvo mayores repercusiones y mucho menos consecuencias serias.

Además de poner al descubierto la perniciosa maniobra del régimen que agoniza, el nuevo gobernador Pérez Gutiérrez, sin querer queriendo, advirtió en forma velada a los distribuidores que si compran ahora pretendiendo obtener sustanciales ganancias, no volverán a ser tenidos en cuenta en el futuro.

Lo que queda claro con esta posición anticipada de Pérez Gutiérrez, es que ninguno de los distribuidores actuales que podrían adquirir licor en forma anticipada y obtener con el tiempo un dinero fácil, podrá darse el lujo de hacerlo porque quedará fichado y seguramente saldrá de la privilegiada lista de comercializadores durante la gestión de nuevo gobernador.

Este tampoco vaciló en calificar la pretensión de la actual administración como simple politiquería, incorrecta y anti ética, y se limitó a advertir a los distribuidores su posición, con lo que parece haber quedado a salvo el ingreso de los dineros de la FLA para la próxima administración y conjurada la venta anticipada de la producción de diez meses pretendida por la administración Fajardo.

Un caso más en el que puede advertirse el maniqueísmo y la doble moral que algunos manejan para la galería, pero que en la práctica resulta todo lo contrario a lo preconizado con tanta insistencia y convencimiento.

Determinada actitud es buena si la hago yo pero mala si proviene de mi contendor político. Caso emblemático el de los “contratistas”, buenos e impolutos si yo los contrato, pero perversos y corruptos si los contrata mi contradictor, como si todos a una, como en Fuenteovejuna, no persiguieran el mismo objetivo: lucrarse del gobernante de turno, sea este quien sea, y lo que es peor, con su aquiescencia.

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