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Enriquito

Por Gustavo Alvarez Gardeazábal, Diario ADN

Enrique Santos Calderón Foto eltiempo.com

Hace muchos años, cuando este país vivía con periódicos partidistas y en donde la verdad revelada era la que dijera El Tiempo y la paralela la que interpretaran los diarios anhelantes de poder político, Enrique Santos Calderón montó con más esperanza que sentido práctico una revista que nos encarretó a todos: “Alternativa”

Concebida dentro de la estructura marxista imperante por aquellos tiempos, la revista mostraba la otra realidad de Colombia y entre parrafada y parrafada pretendía mostrarnos el camino hacia donde debería conducirse y organizarse el país.

El hecho de que su director fuera Enrique Santos , uno de los herederos de El Tiempo, sobrino del expresidente Santos, le daba aire de esperanza a muchos y de sonrisa maliciosa a otros. Pero como no cuajó a la larga y las ideas de refundación de Colombia que se pregonaba desde la revista se engavetaron, a este país con memoria de gallina se le olvidó el pensamiento de Enriquito.

Pasaron los años, Enriquito llegó a ser director de El Tiempo. Se volvió amigo de Poncho Rentería. Fue discreto pero no oculto amigo de los humos espirituosos. No cesó, pese a las comodidades. en su empeño de refundar la patria. No fue ministro ni vicepresidente como sus parientes, pero siguió pensando en esa Colombia diferente, en la misma que piensan todavía los bolcheviques del año 50 que negocian en La Habana.

Ahora sabemos que la paz de su hermano, el presidente Santos, está programada, aupada y desarrollada por Enriquito y que cada que la mesa de La Habana amenaza romperse, él accede como ángel salvador.

Ojalá la salve esta vez de la terquedad de su hermano y de la ambición caletera de las Farc. Se ve difícil, pero como nada es imposible, de pronto una chucha mata un perro.

 

@eljodario
Eljodario@gmail.com

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