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EL PANAL DE MIELES: Los niños de la alta Guajira mueren de hambre

Por Alejandro Mieles Trespalacios

Niños Wayú Foto opanoticias.com

 

 

Mientras los colombianos se gozan los carnavales de Barranquilla (curramba) los niños de la alta Guajira se mueren de hambre.

 

Son contrastes vergonzosos de una sociedad insensible, llena de contradicciones donde es más importante las fiestas del Rey Momo que la vida.

 

Lo que viene sucediendo en la Guajira no es una pera en dulce, es la vida de seres humanos en sus primeros años de existencia.

 

La Guajira padece una calamidad humana, por eso requiere de acciones profundos del Estado, no solo del gobierno sino también de la sociedad civil.

 

En el país pasan cosas curiosas, pero indignantes. Mientras los colombianos se mueren de sed en algunas regiones, en las fiestas populares se vota el agua y algunos alimentos.

 

En las fiestas del 20 de enero de Sincelejo, en los distintos desfiles populares se votaba el agua y se desperdiciaba la bienestarina, alimento que regala a los pobres el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

 

Por este hecho irregular cometido por irresponsables no hubo una sola persona detenida ni sancionada, que sepamos. Hay que concientizar a las gentes que los alimentos no son para votarlos.

 

Por esos delitos, si así se pueden llamar por este proceder, ni los entes de control ni concejales y diputados alzaron su voz de protesta. Es que vivimos en el país del Sagrado Corazón de Jesús, como decían los abuelos.

 

Hay, pues, en los barrios marginados del Caribe familias que solamente desayunan porque el diario que se ganan no les alcanza para el almuerzo y la cena. Esa la realidad.

 

Ese es el drama de la mayoría de las familias colombianas. Alguna de ellas no ganan ni siquiera el miserable salario minimo.Un hogar de 10 personas debe hacer de tripa corazón para sostenerse.

 

Se necesita una verdadera justicia social, no una aparente justicia social. Un gobierno que entienda que las gentes de abajo, cuenten con una modesta casa y salarios dignos.

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