Al instante

EL PANAL DE MIELES: Guillo Trespalacios, maestro de la joyería

Por Alejandro Mieles Trespalacios

Imagen blogspot.com

Luis Guillermo Trespalacios Meza gran maestro de joyería se convirtió con el decurso de los años en un verdadero experto en la confección de anillos, aretes de filigrana, medallas de la Virgen del Carmen y la fabricación de los pescaditos de oro incluidos por el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez en su novela Cien Años de Soledad.

Al viejo Guillo como le decían cariñosamente, en vida, sus amigos y familiares, lo visitó el controvertido comentarista de la época, en el siglo 20, Hernando Giraldo, el hombre de la Columna Libre de El Espectador, en su residencia de la Avenida de la Albarrada, a pocos metros de la Iglesia de Santa Bárbara, para comprarle prendas y joyas.

Guillo Trespalacios experto en matemáticas, durante el encuentro con Hernando Giraldo sacó el conocido peso que se utiliza en la joyería, con lápiz en manos, comenzó las sumas restas, multiplicaciones y divisiones del caso para cotizar el precio de la prenda solicitada. Ese era su estilo. Después de un largo dialogo en el cual se habló de todo, hubo negociación.

Mompox, Bolívar Foto ecosdelchicamocha

Mompox, Bolívar
Foto ecosdelchicamocha

Por más de 50 años sobresalió como el símbolo de la artesanía momposina, sus conceptos sobre esta materia fueron emitidos en la prensa, radio y televisión y obtuvo merecidas distinciones de Artesanías de Colombia, poco amigo de los elogios, consagrado lector y ello le permitió haber ocupado cargos de importancia: personero, concejal, alcalde y gerente del acueducto de Mompox, honesto en grado superlativo como decía una vieja rajatabla de la provincia.

Según cuentan sus amigos de generación, de carácter suave y ponderado, pero siendo alcalde de Mompox se vio en la necesidad de sacar del despacho a un abogado conservador que lo quiso sabotear a punta de gritos, lo cogió por el cuello y lo puso en la puerta de la calle.

Perteneciente a una respetable familia de origen Español, con raíces en un municipio europeo conocido como Trespalacios con Escudo, Bandera e Himno, artesano que en varias universidades colombianas disertó sobre el proceso de fabricación de las reconocidas joyas momposinas. Una herencia Árabe.

Es hora que las autoridades colombianas hagan un reconocimiento póstumo a este hombre que durante más de medio siglo lo dedicó a hacer patria, porque su obra es conocida en el mundo, es decir, la filigrana momposina.

La orfebrería, en todos sus estilos y modalidades, la ejercen en Mompox gentes del puro pueblo, en sus talleres ubicados en sus propias residencias, se puede decir sin exagerar que Mompox es una casa grande llenas de joyas. A Mompox se le identifica como cuna del oro momposino, sin embargo, allí no hay yacimientos del precioso metal, éste es adquirido en otros lugares de Colombia.

Ir a la barra de herramientas