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EL IDIOMA: Martes de luenga lengua

Por Abel Méndez (Diario del Otún, Pereira) Efraim Osorio (La Patria, Manizales) y Fundéu BBVA-RAE-EFE

(peru.com)

Taller del idioma, El tema.
Abel Méndez (Diario del Otún, de Pereria)
EL TEMA. «… demostrando a su vez la preparación que tiene sobre el tema del café…»

Esta muletilla ya lleva varios años reinando en la información oral y ha empezado a hacerlo en la escrita. A los aficionados a escuchar los noticieros radiales mientras manejan hacia sus sitios de trabajo los invito a que cuenten las veces que entrevistador y entrevistado dicen la palabra «tema». Ya no se dice «hablemos acerca del derrame del petróleo en los ríos», sino «… acerca del tema del derrame…»; Ese «tema» es más inútil que pito de avión; por ejemplo en la cita: «… la preparación que tiene acerca del café…».

(meridianoinformativo.com)

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DOS INACABABLES. «Las directivas del Centro Colombo Americano de Pereira, presentaron oficialmente […] en el marco de la sexta versión del Festival Jazz Camp 2015». El Diario del Otún.
La foto que acompaña el artículo muestra tres hombres y cuatro mujeres; el lector queda sin saber si los hombres están acompañando a las mujeres, las directivas, o les están diciendo «directivas» a los hombres. Siempre es lo segundo y demuestra un desconocimiento lexical en el redactor.

La palabra «directiva» tiene dos significados diferentes: ‘femenino de directivo’ y ‘conjunto de personas que dirigen un establecimiento’. Cuando se habla del conjunto mencionado se usa la palabra «directiva» en singular aunque sean muchas personas y es lo que se llama sustantivo colectivo y va en singular porque se refiere al conjunto y no a las personas. Se usa en plural cuando se trata de varios conjuntos similares: «Se reunieron las directivas de las universidades de la ciudad».
El segundo: se llama «edición» lo que el redactor llama «versión».

BIORRENAL. En mi búsqueda de entuertos para resolver me topé con la palabra «Biorenal» con mayúscula, palabra que no existe en el Diccionario. Mientras buscaba más información sobre ella encontré como variantes: «Bio Renal», «Bio-Renal» y «BioRenal». Estas tres, inaceptables porque las dos primeras tienen el prefijo «Bio-» despegado de la palabra que modifica y la última tiene una mayúscula intermedia, que no existe en nuestro idioma. Consulté con prestigiosos médicos que tengo a la mano y me aseguraron que no era «Biorenal» como yo pronunciaba sino «Biorrenal» pues tiene que ver con los riñones, es decir, con lo renal. Logré que me contestaran de una empresa que lleva ese nombre y pronunciaron «biorrenal». Comprendí que estaba ante un caso más grave que la «ciclorruta» cuando la escriben con una sola erre. Causa extrañeza que personas con más de dos diplomas no sepan que al poner un prefijo terminado en vocal ante una palabra que empiece por erre, ésta se duplica para conservar el sonido fuerte de una palabra como «renal», como «vicerrector» y «portarretrato».
taller95@yaho.es

(mira.ellitoral.com)

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Fundéu BBVA es una fundación patrocinada por la Agencia Efe y BBVA, asesorada por la RAE, cuyo objetivo es colaborar con el buen uso del español en los medios de comunicación y en Internet.

Foto: ©Agencia Efe/Felipe Trueba
Con motivo de la Copa América, se ofrecen a continuación algunas claves que muestran la diversidad y riqueza lingüísticas del léxico futbolístico en todo el ámbito hispanohablante:
1. El sustantivo que da nombre a este deporte admite tanto la forma aguda futbol, más propia de México y algunos países de Centroamérica, como la llana fútbol, más utilizada por el resto de los hispanohablantes. También se emplea balompié, calco del inglés football.

2. La voz entreno, ampliamente extendida en América y cada vez más usada también en España, es una variante válida de entrenamiento. Además, es posible decir que un jugador se entrena o que un jugador entrena.

3. La persona que se encarga de hacer cumplir el reglamento puede llamarse árbitro, colegiado o, a partir del inglés referee, referí o réferi, con pronunciación aguda o esdrújula.

4. El árbitro auxiliar que tiene bajo su control una línea del campo se conoce como juez de línea, mejor que linier, aunque también este sustantivo se considere válido, siempre y cuando se pronuncie como palabra aguda. También son adecuadas las variantes guardalínea o abanderado.

5. La posición antirreglamentaria en la que cae un jugador que se encuentra entre el último defensor y el portero en el momento de salir el pase del compañero recibe el nombre de fuera de juego (plurales válidos: los fueras de juego o los fuera de juego) o, a partir de offside, órsay, con tilde, plural orsais, sin tilde y con i latina.

6. Las denominaciones alternativas estilísticas de las selecciones nacionales se escriben sin comillas y con mayúscula, no así el artículo: la Albiceleste, la Bicolor, la Cafetera, la Celeste, la Roja…

7. Los apelativos referidos a los jugadores de una selección o combinado nacional y, por extensión, a sus socios y seguidores, se escriben con minúscula y sin comillas: los albicelestes, los cafeteros, los guaraníes, los charrúas…

8. El jugador que defiende la portería de su bando es el arquero, portero, meta o cancerbero, entre otros sinónimos; el que ocupa la línea de defensa es defensor, defensa o zaguero; aquel que juega en el centro del campo es mediocampista o centrocampista, y el que está más adelantado es el delantero.

9. Tanto máximo goleador como máximo artillero son expresiones válidas para referirse a quien más tantos o dianas ha anotado a lo largo de la competición. Además, es preferible optar por mejor jugador o jugador mejor valorado antes que por la sigla MVP (most valuable player).

10. El movimiento con el que se sortea a un jugador rival se llama gambeta, drible o regate, e incluso finta o amago cuando se regatea con el cuerpo, sin balón.

11. Falta máxima, penal y penalti (pero no penalty) son variantes válidas para referirse a la sanción que se aplica cuando se cometen ciertas faltas dentro del área propia. Los plurales de penal y penalti son penales y penaltis, no penalties ni penaltys.

12. La palabra área es de género femenino, de modo que, en lugar de escribir «Hubo empujones y faltas en ambos áreas», lo apropiado habría sido «Hubo empujones y faltas en ambas áreas».

(fundaciónluker.org.com)

(fundaciónluker.org.com)

Le-les, desguinzar, por parte, envase
Por: Efraim Osorio (La Patria, de Manizales)
“Todos los asistentes al hipódromo le apostaron al mismo caballo”; “un solo aficionado les apostó a todos los caballos”: estos ejemplos demuestran que el número gramatical del sujeto (plural o singular) no incide en el pronombre personal (le, les), cuyo número depende solamente del complemento indirecto al que reemplaza, ‘caballo’, en el primero; ‘caballos’, en el segundo.

Este pronombre personal es pleonástico, porque es innecesario, pues se puede suprimir sin afectar el significado de la oración; se emplea, sin embargo, para enfatizarlo. En esta construcción, es muy común el error del empleo del pronombre singular (le) para un complemento indirecto plural, por ejemplo, en esta información del buen periodista deportivo Jorge Barraza: “…y se enteraron de que la Conmebol no tiene el dinero para pagarle a las selecciones los premios…” (El Tiempo, 25/6/2015). “…para pagarles a las selecciones…”, es lo castizo. Otro error generalizado es el uso del pronombre personal ‘los’ para referirse a un complemento directo singular, como en esta muestra del escritor Juan Gossaín: “Salvo que nadie se los había pedido”(El Tiempo, 25/6/2015). (El clásico error ‘se los dije’). El periodista hacía referencia a un ‘servicio de Internet de banda ancha’, complemento directo singular en la frase antecedente, por lo que lo correcto es “salvo que nadie se lo había pedido”, más claramente, “salvo que nadie lo había pedido”. En la siguiente oración, su redactor emplea bien las dos construcciones, la primera, con el complemento indirecto plural (les); la segunda, con el complemento directo plural (los): “…sólo les dio 60 dólares de viáticos a las (…) jugadoras de la Selección femenina, y se los pidió de vuelta a la delantera Ortiz…” (El Tiempo, Ricardo Silva Romero, 26/6/2015). Analice usted, y verá.

* * * Así como de mil y mil palabras más, nunca había oído del verbo ‘desguinzar’, ni lo había leído, hasta el domingo 28 de junio de 2015 en el artículo de Eduardo García Aguilar en LA PATRIA: “Luego va hacia Cartagena de Indias, se desguinza por el Magdalena arriba en un hidroplano de selva…”. Su empleo en esta frase causa un gazapo de dos yemas, pues, primero, el verbo es sólo transitivo, y en ella es pronominal; segundo, le da un significado que no tiene, porque ‘desguinzar’ (del latín ‘exquintiare’ – partir en cinco partes) es “cortar el trapo con el desguince”, que es “el cuchillo con que se corta el trapo en el molino de papel”. ¿Pretendió el señor García Aguilar decir ‘se desplaza’, se enrumba’, ‘se dirige’? -Muy posiblemente.

* * * Los vicios de lenguaje son pegajosos, y uno de ellos, el estomagante ‘por parte de’, afectó la buena redacción del hermano Andrés Hurtado García: “La primera sorpresa vino por parte de Daniel Delgado” (LA PATRIA, 25/6/2015). La preposición ‘de’, ella solita, cumple a cabalidad su oficio en esa oración, así: “La primera sorpresa vino de Daniel Delgado”, pues en este caso denota la ‘procedencia’ de la sorpresa, sin más abalorios. ¿Para qué, entonces, ‘por parte’? Es como cuando estos insufribles narradores deportivos dicen “Murillo recibió el balón por parte de Zúñiga”, o “se lesionó el jugador tal por parte de Colombia”. ¡Qué torpeza!

* * * ‘Envase’, además de ser la ‘acción de envasar’, es “el recipiente en que se pone una mercancía para guardarla, transportarla o expenderla” (Moliner). El lector Emilio A. Restrepo A. calificó de vergonzoso el error en una información de LA PATRIA, relacionada con la ola de calor actual. Dice así el señor Restrepo: “En el recuadro de Recomendaciones de la mencionada noticia reza: “No dejar embaces, productos o residuos de vidrio que puedan desatar conflagración”. Sin comentarios”. Al redactor culpable lo traicionó el corrector del programa, pues como éste no raciocina ni analiza, no tiene cómo saber cuál de los dos sustantivos, si ‘embace’ (acción y efecto de ‘embazar’ -“teñir de color bazo, de un color algo oscuro”),o ‘envase’, era el apropiado.

* * * Mea culpa: En mi columna anterior, al hablar del famoso ‘baldado de agua fría’, cambié el nombre de pila del periodista Germán Ríos, mi fuente para esa nota. Lo puse Guillermo. Yo sé que él sabrá perdonarme.

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