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El CPB rechaza la violencia interna

La indignación generalizada en el Círculo de Periodistas de Bogotá  ante las alevosas agresiones físicas y verbales a socios y directivos por parte del presidente de la entidad, Germán Mejía, cuya expulsión está a consideración de la asamblea, amenaza con desembocar en el retiro de un numeroso grupo de socios ante su insistencia de mantenerse en la junta directiva, ocupando ahora el cargo de fiscal.

Sin presentar excusas a las personas víctimas de  su comportamiento, incluyendo la agresión física al actual fiscal Amilkar Hernández, Mejía Pinto envió una carta a los socios pasando por alto los incidentes que ha protagonizado y, en cambio decidió nuevamente enlodar los nombres de antiguos directivos y socios que le pidieron a la asamblea considerar su expulsión.

En una carta que sólo hasta ahora se hace pública, una de las más antiguas socias y de más reconocida trayectoria en los medios de comunicación, anuncia su retiro del CPB como una lección de dignidad ante la falta de principios y de respeto social de quien dirige hoy los destinos del Círculo.

 

Bogotá, 23 de mayo de 2016

Señor
Germán Mejía Presidente del CPB Ciudad.

Señor Mejía:

En relación con el mensaje que usted envió al CPB el pasado 14 y en el que menciona la carta que un grupo de periodistas enviamos en el 2013, es decir hace tres años, por las agresiones físicas suyas que presenciamos los socios en la Asamblea en esa ocasión, me resulta un poco extraño que esa sea la forma de la “defensa de sus ideas”, como usted lo dice.

Precisamente esa actitud, y lo que ocurrió en la Asamblea extraordinaria del pasado 12 de mayo en el recinto de Cafam, no parecen procedimientos adecuados de un respetado periodista defendiendo su actuación como presidente del CPB.

Lo cierto es, señor Mejía, que estos hechos y los que he sabido que sucedieron en ocasiones que no presencié, me parecen muy graves y bochornosos y me producen una gran preocupación luego de cuarenta años de pertenecer a la agremiación y haber sido miembro de la Junta de Rescate cuando Gloria Tamayo dejara al CPB en bancarrota y en terrible descrédito y las juntas de esa época se vieran en la necesidad de consultar abogados y realizar investigaciones tratando de subsanar las grandes deudas bancarias y laborales que aparecieron sin ningún soporte ni explicación contable. Una labor promovida por Roberto Posada quien con su interés y su carisma logró el entusiasmo de los socios de entonces para sacar al Círculo del lodo.

Es una lástima que ahora no esté el CPB al nivel que tenía en los años 70 cuando lo dirigían personajes como Alfonso Castillo Gómez, quien fue además el gestor del edificio que teníamos, la gente cumplía con las cuotas, las asambleas eran amigables -con discusiones pero con respeto-, y había seminarios, debates sobre la situación nacional, cursos, ventajas para los afiliados en materia de salud cuando no existían las entidades pre-pagadas, etc., y además el Premio de Periodismo CPB dejaba dividendos importantes. De todo esto se ha visto muy poco en los últimos tiempos.

Pienso que es hora de abrirle paso a la gente joven que trabaja en los medios invitándola a pertenecer al CPB para que aporte ideas; establecer vinculaciones con comunicadores connotados y organizaciones periodísticas extranjeras y garantizar que las asambleas sean serias y respetadas y sin agresiones personales.

Esta institución fue muy importante en el pasado, pero hoy el socio no puede aportarle nada, ni ella le aporta nada al socio. En las últimas juntas ha habido socios de muy buena voluntad que han pretendido ayudar en la orientación de la entidad, pero no es mucho lo que han podido hacer.

Ojalá se produjera un nuevo rescate del CPB. Ojalá la junta saliente pueda presentar unos estados financieros bien realizados. Ojalá los miembros elegidos en la última asamblea puedan hacer una invitación atractiva a periodistas connotados de otros países. Ojalá el CPB vuelva a ser una organización de periodistas para periodistas respetables.

Por último, varios miembros del CPB consideramos que su actuación, señor Mejía, ha sido bastante cuestionable al faltarles al respeto en las sesiones a varios colegas, lo cual resulta censurable y sin manifestación de arrepentimiento alguno. De ahí la solicitud de la Comisión de Disciplina que pide su retiro del CPB.

Por las anteriores consideraciones y ante la perspectiva de que usted, señor Mejía, se niegue a renunciar al CPB, yo sí me permito presentar renuncia de mi condición de socia de la institución.

Respetuosamente,

Consuelo Mendoza de Riaño

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