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El CPB, en cuidados intensivos

Por Luz Stella Tocancipá

Junta Directiva del CPB elegida en agosto de 2014 Foto Diario del Huila

Señores
JUNTA DIRECTIVA Y SOCIOS
CÍRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ
Ciudad

Asunto: Una reflexión

Estimados colegas:

Realmente es triste y lamentable lo que ha sucedido en el último año y medio y lo que ahora está sucediendo en nuestro querido CPB: improvisaciones y mediocridad, radicalización y arbitrariedades, desinformación e incomunicación, acusaciones e impunidad, confrontaciones personales y comentarios irrespetuosos, permanentes disparos con dardos venenosos, cartas sin respuestas y renuncias. ¿Qué es lo que hay que aplaudir? ¿Cuáles son esos grandes logros que hay que resaltar, de los que nos sentimos orgullosos y/o que han beneficiado y enaltecido al gremio periodístico? Si somos honestos tenemos que decir que pocos, muy pocos, casi ninguno. De manera vertiginosa vamos de para atrás. ¡Y qué oportunidad tan desperdiciada esa del aniversario de los 70 años!

Es urgente convocar a una Asamblea de socios ya. Inmediatamente.

Es muy urgente y un deber cumplir con las obligaciones adquiridas por la compra de las oficinas en el Edifico Aurora, y acatar, como se aprobó en la pasada Asamblea, después de las claras e ilustrativas explicaciones dadas por el socio Arturo Menéndez, experto y conocedor del tema, mantener esa propiedad en una entidad de fideicomiso, que sea la más adecuada, para proteger el patrimonio del CPB. ¿Por qué, no de frente sino por los lados tejen un manto de duda sobre la actuación de William Giraldo y de la pasada Junta en el caso? ¿Por qué sobre ese fideicomiso no son claros, directos y efectivos? ¿Por qué el Fiscal Amilkar Hernández veta los pagos que se deben hacer sobre este tema? ¿Por qué se niega a pagar deudas adquiridas por el CPB y qué es lo que él persigue? ¿Esa es una buena manera de defender los intereses del CPB o de perjudicarlo? ¿Está en lo correcto? ¿Está equivocado?

Cómo así que a la reconocida y apreciada colega, Consuelo Cepeda, a quien quiero, respeto y admiro, la nombran en la Junta Directiva, ejerce un cargo y luego renuncia, y nada de eso nos lo informan oficialmente. ¿Qué fue lo que pasó con esa gran periodista y lindo ser humano que para el CPB sería muy importante tener como miembro de la Junta Directiva y por qué no, como presidenta?

Cómo así que el presidente Elker Buitrago, el 7 de octubre, renuncia irrevocablemente por motivos personales y a los socios sólo nos lo informa ocho días después con una pobre carta y un no menos pobre balance, que no están a la altura de alguien que haya ejercido la presidencia del CPB. ¡Qué estilo! ¿Estaré siendo injusta? ¿Qué será lo que significa dejar al CPB -como dice él- ubicado a la vanguardia a nivel nacional e internacional? Eso sí, hay que reconocer que Elker Buitrago es un hombre decente, una buena persona, amable, con buenos modales, un caballero pero como Presidente del CPB honestamente ¿cuáles fueron sus prioridades? ¿Lo manipularon?

¿Dónde están las pruebas y qué ha pasado con esas delicadas denuncias del Fiscal Amilkar Hernández, que ha venido formulando desde cuando rindió su primer informe? ¿Son acusaciones incitadoras, solamente? ¿Son acusaciones sustentadas en hechos reales? ¿Qué hay detrás de sus incendiarios informes? ¿Por qué sus refutaciones vehementes? ¿Exagera?

¿Qué papel juega y cumple la Junta Directiva y las diferentes comisiones frente a todas estas confrontaciones? ¿Ante estos graves problemas? ¿Por qué tanto silencio? ¿Por qué tanta arbitrariedad? ¿Por qué se ha permitido y tolerado tanto manoseo al CPB y a lo que es y representa ser periodista? ¿Por qué tantas malas decisiones?

¿Cuántos miembros quedan de la Junta Directiva elegida hace año y medio con tan sólo 22 votos? Éticamente ¿es legítima esa actual Junta? ¿Queremos que continúe? Realmente, ¿sus miembros defienden los intereses del CPB? Sería sano ¿elegir nueva Junta Directiva? ¿Necesitamos elegir nueva Junta? No le debemos temer a la verdad.

Es urgente, urgente… un compromiso con los objetivos y fines del CPB, metas y programas vitales relacionados con y por el periodismo y con el país, eficiencia, honestidad y transparencia, convocatoria y desarrollo del Premio Nacional de Periodismo sin caprichos, acciones compartidas con todos los socios y comunicación e información permanente. Son algunos de los temas que deben formar parte de la agenda inmediata por cumplir en el CPB mientras se aborda otro tema fundamental como es el de recuperar el prestigio, la imagen, el respeto y la credibilidad del CPB como la institución más importante del periodismo colombiano.

Pero estas son las reflexiones parciales de una sola socia que cree que ese CPB que todos queremos, necesita cambiar. Unámonos.

Con respeto y cordialidad,

LUZ STELLA TOCANCIPA

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