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EL CAMPANARIO: Para después de los 60 abriles

Recopilación de Tomás Nieto

Foto recreoviral.com

(Y nos ha de llegar)

Todavía nos falta un trecho para llegar a los 70 años. Pero en los alrededores de los 60 empieza uno a comprender la vida de otra manera.

No solamente dejan de importarnos ciertas cosas, como la moda o las aguas de colonia o las lociones, sino que empiezan a inquietarnos otras: la agachada y el subir escaleras algo empinadas.

El siguiente texto me lo envió una hermana, y habla de eso que ocurre a partir del cumpleaños número 70, pero que desde antes de esa edad comienza a vislumbrarse:

1) Ya no tienes nada que aprender para el largo y difícil camino de la vida.
2) Tus articulaciones pronostican el tiempo mejor que los meteorólogos.
3) No tienes que ceder tu asiento a ningún anciano.
4) El curriculum te importa un carajo, ya no te darán un nuevo trabajo.
5) Los pecados capitales han cambiado; ejemplo: ‘ la lujuria’ es ahora ‘pereza’.
6) Tu dotación de neuronas activas llegó, por fin, a una cantidad manejable.
7) Si eres parte de un grupo de rehenes, serás de los primeros en ser liberado.
8) Ya no eres hipocondríaco, ahora sí estás enfermo.
9) Tu carné de la obra social comienza a valer la pena.
10) Tus secretos están seguros con tus amigos; ellos tampoco se acuerdan.
11) Puedes vivir sin sexo, pero no sin tus anteojos.
12) A la mayoría de tus amigos no les importará recibir este chat a las 5:00 am, porque casi todos también estarán despiertos.
13) Si haces una fiesta, tus vecinos ni se enteran.
14) Tu ropa jamás pasa de moda.
15) En breve, no recordarás quién te mandó este mensaje, pero tampoco a él le importa, porque también ya lo olvidó.

TOLÓN TILÍN
Unas máximas a propósito del dinero:
— El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras. (No lo dijo Kid Pambelé; lo dijo Woody Allen).
— El dinero es como un sexto sentido; sin él no podríamos desarrollar los otros cinco. (Maugham).
— Hay gente tan supremamente pobre que solamente tiene dinero. (Anónimo).
— La riqueza es como el agua salada; cuanto más se bebe, más sed da. (Shopenhauer)
— Con el dinero sucede lo mismo que con el papel higiénico; cuando se necesita se requiere urgentemente. (Sinclair).
— En la vida hay que escoger entre ganar dinero o gastarlo. No hay tiempo suficiente para ambas cosas. (Bourdet).
— No pongas tu interés en el dinero, pero pon tu dinero a interés. (Wendell Holmes).

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