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El Campanario: Los medios cautivo$

Por Tomás Nieto

msal.gov.ar

Los medios que cambiaron de dueños
En los prolegómenos del siglo XX, (en 1913), el futuro presidente Eduardo Santos Montejo le compró a su cuñado Alfonso Villegas Restrepo, por cinco mil pesos oro, el incipiente diario El Tiempo, fundado el 30 de enero de 1911.
En la época moderna, la primera pica en Flandes la puso el ingeniero santandereano Carlos Ardila Lulle, en 1973, al comprar de riguroso contado la cadena radial RCN al grupo de empresarios antioqueños que la había fundado, en Medellín, en 1949, con la sabia asesoría de los pioneros manizaleños Enrique y Roberto Ramírez Gaviria, dueños por entonces de la legendaria emisora Nueva Granada, de Bogotá.
Un año antes –en 1948— había nacido La Voz de Antioquia, bajo la inspiración de los visionarios paisas William Gil Sánchez y Humberto Restrepo Arango, emblemática estación difusora que sería a la postre la gran matriz de Caracol, la primera cadena radial colombiana, en llave admirable con la bogotana Emisoras Nuevo Mundo.

La guerra entre las textileras
Las firmas Coltejer y Fabricato siempre estuvieron tras bambalinas en la gran puja por el predominio radial, en Medellín, la meca de este gran medio que con su magia todo lo acerca y vence distancias. Curiosamente, en cada orilla había un encopetado industrial de apellido Echavarría.
Mientras Coltejer -el primer nombre en textiles— le ponía todos sus bríos a Caracol, Fabricato –la tela de los hilos perfectos— se empeñaba en sacar avante a RCN.
Entre los dos recios competidores siempre prevaleció la disputa por hacerse, para sus elencos, a los servicios de las primeras figuras de la radio en todas las áreas.

Las ventas de Caracol
Cuando el Grupo Bavaria (propiedad del Grupo Santo Domingo) decidió entrar en el negocio de los medios de comunicación, por iniciativa de su presidente, Augusto López Valencia, compró no sólo a Caracol (radio y televisión) sino al diario El Espectador (que acaba de cumplir 128 años); a la revista Cromos, convertida a la sazón en quincenario, y a la pequeña cadena de radio Sutatenza, creada en el pasado con propósitos netamente alfabetizadores.
En una época de crisis, el conglomerado hizo pasar el periódico de diario a semanario y una vez superadas las penurias, le devolvió su condición de cotidiano.
En la década de los 90, el Grupo Santo Domingo vendió la mayoría de las acciones de la cadena radial al Grupo “Prisa”, dueño en España de la prestigiosa cadena SER y del influyente diario madrileño El País, pero se quedó con el Canal de televisión.
Desde la llegada de los ibéricos se ha adelgazado de manera alarmante la nómina de trabajadores de la red radiofónica colombiana que llego a ser, en sus mejores épocas, de 1.800 empleados. Ahora puede estar por los 500 o menos.

Otras operaciones en los medios
Después de cumplir su primer centenario, El Tiempo fue vendido por la dinastía de los Santos al banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo, quien figura entre los 100 hombres más ricos del mundo.
La familia del ganadero santandereano Jaime Ardila Casamitjana le vendió el periódico El Espacio al empresario costeño Roberto Sper, dueño de una pequeña cadena de diarios y emisoras que operan en Barranquilla, Cartagena y Santa Marta.
El Nuevo Siglo y La República dejaron de pertenecer, en su orden, a los descendientes de los ex presidentes y jefes conservadores Laureano Gómez Castro y Mariano Ospina Pérez.
Lo herederos del finado senador tolimense Jaime Pava arrendaron por cinco años las principales emisoras de su cadena radial Súper a RCN Radio.
Se halla en proceso de formación la cadena radial BLU, auspiciada por los herederos del desaparecido magnate Julio Mario Santo Domingo.

Diarios y semanarios desaparecidos
La revista Cambio, Diario del Caribe, de Barranquilla; El Correo, de Medellín; El Pueblo y Relator, de Cali; El Diario de la Costa, de Cartagena; Diario de la Frontera, de Cúcuta; La Tierra, de Tunja; El Bogotano; El Cronista, de Ibagué; La Mañana, de Manizales, Pantalla, el hebdomadario del espectáculo, y El Caleño, así como El Nacional de la capital del Atlántico, y Sucesos Sensacionales, el semanario amarillista que produjo con mucho éxito, en Medellín, por espacio de 20 años, el periodista Octavio Vásquez Uribe, padre del ex procurador Orlando Vásquez Velásquez, quien fue a parar a la cárcel por un fallo de la Corte Suprema de Justicia que lo encontró responsable de actuaciones violatorias de la constitución y la ley.

Tolón Tilín
Desaparecieron, asimismo, Unión Radio, el Grupo Radial Colombiano (para darle paso a Colmundo), la mini-cadena Coral, el Telediario de don Arturo Abella, el TV Sucesos de don Alberto Acosta, el Noticolor de Darío Silva, el Noticiero Suramericana, TV-Hoy, 24 Horas, Cinevisión, El Mundo al vuelo, Criptón y Promec, entre muchísimos otros que no caben porque se agotó el espacio.

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