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EL CAMPANARIO: Las meteduras de pata más famosas

Por Tomás Nieto

President Ronald Reagan gestures to reporteAP Photo/Ira Schwarz)

Nos las hace llegar para El Campanario el cibernauta Albert Francis Gómez Mejía desde su sitio en la red distinguido con esta dirección:politiqueros.caicedonia.co@gmail.com:

Como prueba inequívoca de en la Rusia del ególatra Vladimir Putín queda gente con buen sentido del humor, damos cabida a la 9 meteduras de pata más famosas de la diplomacia actual.

La recopilación de los famosos errores diplomáticos de la política contemporánea fue elaborada por el sitio web ruso Vestifinance.ru.

Abrimos con Mr. Reagan

En 1984 el presidente de EE.UU., preparándose para pronunciar un discurso sobre los derechos de los estudiantes, decidió bromear sobre el inicio de una guerra nuclear.

El ex actor de pacotilla dijo a micrófono abierto que había firmado una orden para que al cabo de cinco minutos empezara un ataque nuclear. Los medios de comunicación difundieron el mensaje y las tropas de la URSS fueron movilizadas contra el ‘inminente’ ataque.

Monumental metida de guayo.

Seguimos con Mr. Clinton

Uno de los casos más sonados, “El escándalo Lewinsky”, en donde hacia parte el entonces presidente, Bill Clinton, el mandatario dijo: ‘‘No lo voy a volver a decir, no tuve relaciones sexuales con esa mujer’‘.

Nakagawa y la firma del tratado de 100.000 millones de dólares

El entonces ministro de Finanzas de Japón —que ocupó varios puestos políticos en el Gobierno durante su carrera— el 14 de febrero de 2009 se presentó borracho a una reunión dedicada a la firma de un tratado de financiación adicional de 100.000 millones de dólares entre el Fondo Monetario Internacional y Japón. Tres días después presentó la dimisión.

Al nipón se le olvidaron las cuatro operaciones básicas: sumar, restar, multiplicar y dividir.

Jimmy Carter y las dificultades de traducción

En 1977 el mandatario estadounidense hizo una visita oficial a Polonia. La primera rueda de prensa del líder de EE.UU. intentó promover las ideas del capitalismo en el bloque comunista. Pero debido a varios errores del traductor estadounidense resultó que Jimmy Carter “había abandonado EE.UU. para no volver jamás” y “deseaba carnalmente a los polacos”. Finalmente el traductor polaco logró evitar un escándalo diplomático.

Qué bestia, qué animal el traductor de marras.

Andréi Desсhitsa y los insultos a Putin

Uno de los políticos que más recientemente ha ignorado la ética diplomática es Andréi Deschitsa. El 15 de junio de 2014 el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania se presentó a la embajada de Rusia en Kiev durante el asedio del edificio por parte de una turba incontrolada y añadió al caos general sus opiniones en forma de insultos al presidente de Rusia.

Nikita Kruschov y el ‘entierro’ de EE.UU.

En 1956 —en los albores de la Guerra Fría— una frase del líder soviético estremeció a los habitantes de EE.UU. Literalmente, el dirigente de la Unión Soviética dijo sobre el país rival: “Los enterraremos”. Los medios de comunicación se preguntaban si la guerra nuclear era inminente. Pero el significado real de esta frase hecha en ruso se le escapó al traductor; en realidad, Krushchov intentaba decir lo siguiente: “Nuestra ideología va a sobrevivir a la suya, y en algún momento de la historia veremos el fin del capitalismo”.

El duque de Edimburgo y las lanzas de los aborígenes

En 2002 el príncipe Felipe del Reino Unido, quien jamás ha sabido conjuga el verbo TRABAJAR, visitó Australia. Los anfitriones organizaron una representación de cultura indígena, y al príncipe se le ocurrió preguntar si lo que había presenciado era un pasatiempo común entre los pueblos aborígenes y si “todavía se arrojaban lanzas el uno a otro de manera habitual”. Las palabras de Felipe rezumaban esnobismo imperial y provocaron un escándalo diplomático.

Kevin Rudd y los “orgasmos simultáneos”

El ex primer ministro de Australia Kevin Rudd valoraba mucho las relaciones diplomáticas entre su país y China. Según sus palabras, las relaciones bilaterales provocaban a ambos países “orgasmos simultáneos”.

Corea del Norte y una bandera extranjera

Durante la competición de fútbol femenino de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 un partido estuvo a punto de cancelarse debido a un error político: en la pantalla electrónica del estadio en el que tenía que disputar un encuentro la selección de Corea del Norte los organizadores ilustraron la lista de nombres de las jugadoras norcoreanas con la bandera de Corea del Sur.

Silvio Berlusconi y el “bronceado” de Obama

Verónica Lario y Berlusconi. Foto mujerhoy.gtres.com

Verónica Lario y Berlusconi.
Foto mujerhoy.gtres.com

El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi es famoso por sus bromas de dudoso gusto. En 2008 la víctima de este ‘talento’ fue el mandatario estadounidense Barack Obama, a quien Berlusconi llamó “joven bronceado y atractivo”, lo que generó una gran polémica en ambos países.

La catire Alicia Machado

La venezolana ex reina de la belleza, Alicia Machado, quiso mandar un mensaje de paz, digno de una ex Miss Universo, tras la tensa situación entre Corea del Sur y Corea del Norte pero se puso ridícula ya que confundió Corea con China.

“Esta noche quiero pedirles que me acompañen en una oración por la paz, que estos ataques entre las Chinas no empeoren nuestra situación”, twitteó la artista que además es actriz y cantante.

Otra peor: Por la gran cantidad de burlas que recibió y por defenderla, la cantante mexicana Paulina Rubio comentó: “Déjenla en paz, todos los japoneses se parecen, y China es muy grande”.

El uruguayo José Mujica

Al no darse cuenta de que el micrófono estaba abierto, el mandatario uruguayo José Mujica se refirió a la presidenta de la Argentina, Cristina Fernández como: “Esta vieja es peor que el tuerto”. (Así apodaban al difunto Néstor Kirchner)

Alcanzó para los colombianos

Los colombianos recuerdan al expresidente Julio César Turbay por su frase: “tenemos que reducir la corrupción a sus justas proporciones”.

Otra: El reconocido director técnico colombiano Francisco Maturana utilizó esta frase: “perder es ganar un poco”, para referirse a los duros momentos que enfrentó la Selección Colombia, después del Mundial de 1994.

La ñapa corrió por cuenta de Shakira:

Durante la Cumbre de las Américas la cantante colombiana se equivocó cantando el himno de su país al decir: “la libertad de ublime”, cuando la frase correcta es “la libertad sublime”.

 

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