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EL CAMPANARIO: Darío Fernando Patiño deja tv ecuatoriana y se viene a cultivar café

Por Tomás Nieto

Foto cafeinaexpress.com

Nos encontramos la noticia en la página 34 de “Vistazo”, la revista ecuatoriana que es para nuestros vecinos el equivalente a “Semana”.
Así abrió su entrevista la periodista Ana Angulo: El director de los noticieros de Ecuavisa, Darío Fernando Patiño, decidió hacer una pausa en este oficio de vértigo para volver a Colombia, su país. Han pasado tres años desde que llegó a Ecuador.

El texto del diálogo entre periodistas:
En Colombia, el, ex director de Televistazo espera reemprender su proyecto de ofrecer consultorías a medios de comunicación de la región. Sobre todo, espera realizar su sueño de “producir café, vender café, hablar de café”.

¿Cómo se vinculó a Ecuavisa?
Me aprestaba a empezar un proceso académico y de consultorías, tras concluir una etapa de 12 años en la cadena Caracol. Antes había estado trece años en televisión. Un amigo me contactó con don Xavier Alvarado, quien buscaba asesoría para reestructurar su canal. Así empezó el reto de dirigir, por primera vez, un noticiero fuera de Colombia.

¿Cómo enfrentó el reto?
En múltiples sentidos: viví lo que es tener un noticiero duplicado, trabajar como en espejo en Quito y en Guayaquil, tener oficina en los dos lugares, conocer las dos culturas Además llegué en una circunstancia política adversa, hostil, contra la empresa para la que vine a trabajar.

¿Cómo restructuró los noticieros?
La diferencia entre Quito y Guayaquil es histórica. En ese contexto, logramos hacer un noticiero más equilibrado, que cada ciudad tuviera su importancia específica, que los organigramas fueran parecidos, que los puestos y los roles del personal fueran equivalentes.

El país no son solo dos ciudades
Quito tiene una fuerza clara como fuente de información política y de los actos del gobierno, pero promovimos la idea de que son muy importantes las historias, los personajes y los lugares y que eso ocurre en cualquier parte del país.

¿Cómo se manejó ante el ambiente hostil para el periodismo?
La mayor parte ha sido soportar. Aguantar que semana tras semana, en las sabatinas, haya insultos, improperios, descalificaciones. Soportar que permanentemente interrumpan la programación, que en nuestro propio noticiero nos digan mediocres, mentirosos, desleales, inmorales…

¿Cómo mantuvo el liderazgo?
Hicimos ver a la gente que estamos de su lado, que necesita sus canales y que el noticiero antepone la gente al poder. Buscamos la manera de desoficializar la agenda. No había que centrarse únicamente en los actos del gobierno y de la asamblea, aunque se les registra por ser de interés público.

¿Cómo logró aquello?
Es un balance. La gente con sus historias, con sus dramas, con sus tristezas y alegrías, con sus fiestas, es tan importante como los funcionarios. Cuando me hice cargo del noticiero, el gobierno acababa de ordenar a los funcionarios que no hablaran con Ecuavisa. Entonces fortalecimos las alianzas internacionales. Ahora Ecuavisa tiene alianzas con 22 canales latinoamericanos y con 52 europeos.

¿La “revolución ciudadana” siente aversión por los medios privados?
Yo creo que se trata de una estrategia que es aplicada también en Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Argentina. Consiste en calificar a los medios de enemigos, pero en Ecuador no se dice “la mitad son míos”.

¿La ley de comunicación liquidó el periodismo de investigación?
Ha desaparecido la investigación periodística con fines de denuncia. No se puede hacer ese tipo de trabajo con la seguridad de que el medio y el periodista serán acusados de linchamiento mediático. Entonces, yo creo que la corrupción quedó blindada.

¿Cómo mira el futuro del periodismo?
Actualmente está dividido: una parte trabaja para el gobierno y otra no. Cuando esto pase quedarán resentimientos. Entonces el periodismo ecuatoriano tendrá que reconstruirse. Por fortuna el material humano es muy bueno.

¿Qué deja y qué se lleva?
Quiero dejar un buen recuerdo, una estructura de trabajo dentro del canal, buenas ideas, un grupo de gente muy enamorada del oficio. Y me llevo, además del sabor de la gastronomía, que me encanta, la satisfacción de haber hecho una dirección correcta. Considero también que he realizado un posgrado en el que me tocó aprender geografía, política, historia, economía, culinaria, cultura…

¿Seguirá en el periodismo?
Por el momento, lo académico y la asesoría en varios países. Además, tengo mi proyecto de producir café, vender café, hablar de café.

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