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EL CAMPANARIO: Cambalache cumple 80 años

Por Tomás Nieto

Enrique Santos Discepolo (unlugarenmismundos.com)

El inmortal Cambalache, del irrepetible poeta y compositor Enrique Santos Discépolo, El filósofo del tango, acaba de cumplir 80 años y su absoluta vigencia es tan asombrosa que parece haberse escrito la semana pasada, a propósito de los escándalos que sacuden a la multinacional del fútbol asociado FIFA.

Nacido con el siglo XX, en Buenos Aires, el 27 de marzo de 1901, y fallecido tempraneramente, de un fulminante ataque cardíaco, el 23 de diciembre de 1951, todos los historiadores del tango coinciden en que el poeta argentino le introdujo al género elementos intelectuales y de reflexión sin antecedentes.

Para el experto Rodrigo Pareja, Cambalache es la máxima creación de Santos Discépolo y uno de los tangos que tiene mayor número de versiones grabadas.

Entre otras, se han hecho famosas las de Sofía Bozán, quien lo estrenó en 1935; Oscar Larroca, Alberto Echague; Tita Merello, Julio Sosa, Ernesto Famá, Fernando Díaz, Roberto Luque, Carlos Lombardi, Tania, (la mujer de “Discepolín”); Albero Marino, Carlos Roldán, Roberto Maida, Roberto Goyeneche. Rubén Juárez, Susana Rinaldi y Slomo Idon, este último en hebreo. Va la proclama completa contra la corrupción:

Cambalache
Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé…

(artelista.com)

(artelista.com)

(¡En el quinientos seis y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y
estafaos,
contentos y amargaos, valores y dublé…
Pero que en el siglo veinte es un despliegue de maldá
insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo
todos manoseaos…
¡Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor!…
ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro que un gran profesor!
No hay aplazaos ni escalafón, los inmorales nos han
Iguala’o.
Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición,
¡Da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!…
¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stravinsky va Don Bosco y ‘La Mignón’,
Don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín…
Igual que en la vidriera irrespetuosa de los
cambalaches
se ha mezclado la vida, y herida por un sable sin
remaches
ves llorar a la Biblia contra un calefón…
¡Siglo veinte, cambalache problemático y febril!…
El que no llora no mama y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno nos vamo a encontrar!
¡No pienses más, sentáte a un la’o,
que a nadie importa si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura noche y día como un buey,
que el que vive de los otros
que el que mata, que el que cura
o está fuera de ley…

(posterlungo.de)

(posterlungo.de)

UN HERMANO DEL GRAN TANGO
El hermano de Cambalache se titula “Al mundo le falta un tornillo”; tiene letra de otro consumado poeta gaucho, Enrique Cadícamo y música de José M. Aguilar, pero no alcanzó la misma resonancia, ni ha pasado a la historia con tantos pergaminos. La versión más conocida es la de Lalo Martel con la orquesta de Alfredo de Angelis.
Y que no falte el moñito: Santos Discépolo fue un genio: Al compás de su tango inmortal vislumbró con 80 años de anticipación todo lo que iba a pasar no solo en la encopetada FIFA sino en Colombia y en los demás países de América Latina carcomidos por la corrupción que nos tiene jodidos.

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