Al instante

El bambuco yucateco

Por Jaime Rico Salazar

Trovadores y bambuqeros en Yucatán, México Imagen tvglobaltv.com

El bambuco llegó a Yucatán en las voces del dueto de Pelón Santamarta y Adolfo Marín. Procedentes de La Habana y como artistas de un circo llegaron a Mérida (Yuc.) el 22 de julio de 1908. Se dieron a conocer como Pedro León Franco  y Juan José Rosel. Después de haberse presentado en muchas funciones en el circo, se retiraron y decidieron quedarse unos días más en Mérida. Las canciones que más gustaron a los yucatecos fueron los bambucos “El enterrador”, “El poema del nido” que nosotros conocimos con el nombre de “Los ruiseñores” y “Asómate a la ventana”. Siguieron luego para la capital y tuvieron la oportunidad de grabar en el sello Columbia 40 canciones. Entre ellas 14 bambucos: “El enterrador”, “La brisa”, “Los ruiseñores”, “Tu piel morena”, “Celos”, “Sin corazón”, “Las dos rosas”, “Las golondrinas”, “Todo por ti”, “Asómate a la ventana”, “Ojos labios y cabellos”, “Las madreselvas”, “La negra” y “Ya ves”.

Pero si bien es cierto que el repertorio que cantaron en Yucatán gustó mucho, y que sus discos tuvieron buena circulación, en los siguientes 10 años no apareció ni un bambuco compuesto en Yucatán.

En 1919 Llegaron a Mérida Alejandro Wills con Alberto Escobar procedentes de Nueva York y encontraron tan buena acogida que se quedaron tres meses y fueron llamados Los Reyes del Bambuco. Realmente es a partir de Wills y Escobar cuando los yucatecos comenzaron a componer bambucos, a pesar de la resistencia que generaban por no ser un ritmo originalmente yucateco. El primer trovador yucateco que compuso bambucos fue Ricardo Palmerín. En 1921 ya había compuesto “Las turbias olas” (letra de Ermilo Padrón), “Escuché la cantarina” y “Flores de mayo” con versos de Luis Rosado Vega. Para 1923 el bambuco ya era uno de los géneros que más cultivaban los trovadores yucatecos. Palmerín dio a conocer ese año “El rosal enfermo”, con versos de Lázaro Sánchez que fue grabado por Briceño y Añez en 1924 y en 1926, “Flores de mayo” y “Sepulturero” de Armando Camejo. Ricardo Palmerín además es el autor de una bella canción que ha tenido gran popularidad: “Peregrina” que originalmente es una danza y que hoy ejecutan como bolero muchos intérpretes. Por estos años se considera que el 25% de las composiciones yucatecas eran bambucos. Pero se continuaba rechazando el género. En 1935 en el libro Canciones de Ricardo Palmerín no figura ningún bambuco. Los ensalzaban pero se negaban a reconocerlo como manifestación musical autóctona.
Los tres compositores exponentes de la canción yucateca fueron Ricardo Palmerín, Guty Cárdenas y Pepe Domínguez. Palmerín compuso unas 100 canciones y 40 de ellas son bambucos. Guty Cárdenas no compuso ningún bambuco, pero sí grabó 6. Son datos que nos dio el amigo yucateco Enrique Martín B. que publiqué en la revista Nostalgias Musicales Nº 6.
Cuando los compositores yucatecos comenzaron a componer bambucos utilizaron para su escritura en el pentagrama un compás de 6/8. En realidad ellos desconocían que en Colombia se escribían en compás de 3/4. Aun cuando el maestro Luis Uribe Bueno insistió mucho en que se escribiera en 6/8, no les gustó a una gran mayoría de compositores colombianos el cambio. En realidad el bambuco en 6/8 pierde la síncopa que tiene el ritmo en ¾. No sabe a bambuco colombiano.

Jaime Rico Salazar y las históricas anécdotas musicales.
Foto lapatria.com

Pronto les presentaré la portada del libro La Canción Colombiana y su historia que próximamente editaré en su segunda edición ampliada y con una diagramación diferente. La UNICA obra que se ha escrito en Colombia con la historia de la canción colombiana.

Email this to someoneTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on FacebookPrint this page