Al instante

Donald Trump, juguete político en Colombia

Por Armando Cardona Cataño

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Foto revistaelestornudo.com

 

 

Primero fueron los ex presidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe quienes aparecieron sorpresivamente en Mar-a-Lago una de las lujosas residencias del Presidente de los Estados Unidos Donald Trump en Palm Beach, supuestamente para conversar con el Magnate, y desde luego, para hablar mal del gobierno de Juan Manuel Santos.

 

Nunca se supo la verdad sobre esta coincidencia, que juntó a dos declarados malquerientes del Presidente Colombiano en un lugar distinto en donde actúan políticamente, seguramente con el propósito de venderle la imagen que ellos tienen del actual gobierno y en especial del proceso de paz que le significó al mandatario el Premio Nobel de Paz que tanto les ha dolido.

 

Al promediar el mes de Mayo, fue el Presidente Colombiano Juan Manuel Santos quien fue de visita, esta si oficial, para entrevistarse con su homólogo norteamericano, lo que se ha entendido como un segundo round del agudo diferendo político que padece Colombia y cuyos actores principales, entre otros, son Pastrana y Uribe.

 

Desde luego que parte de los temas tratados entre Santos y Trump, se conocen, entre otros, el proceso de Paz con las Farc, la crisis de Venezuela y los numerosos cultivos de coca que hay sembrados en Suramérica, especialmente en Colombia.

Pero no ha trascendido si en esa reunión se habló, que debido al fuerte consumo de la droga en Estados Unidos, los cultivos han aumentado.

 

El Presidente Colombiano anotó que probablemente los aguacates sean en pocos meses un renglón fuerte de las exportaciones a ese país, lo que al parecer resulta ser el logro más importante de su entrevista con Trump. Aunque también se anunció que a finales del presente año al mandatario norteamericano estará en Colombia, visita que ponemos en duda, porque la imagen de éste se deteriora todos los días en el mundo.

 

La crisis política colombiana, de esta manera, quiso tener en su momento a Trump como instrumento para expresar desafectos, lo que ha permitido concluir que los rencores de los actores que deberían dar ejemplo en Colombia, acuden a cualquier recurso para expresarlos.

 

Señalemos que el Premio Nobel de Paz que le dieran al Presidente Santos sigue aumentando la tristeza de sus contrarios en Colombia, quienes al parecer con el frustrado diálogo con el Presidente de los Estados Unidos, no buscaban mejorar la imagen del país, sus exportaciones, la ayuda que en varios órdenes de la economía o la seguridad que ha dado esa nación, sino mostrar que la realidad es otra y para ello nada mejor que acudir al mandatario norteamericano y convertirlo de esta manera en un juguete político para satisfacer sus odios.

 

 

 

 

 

 

Ir a la barra de herramientas