Al instante

DESVERTEBRADA: Nunca en domingo

Por Oscar Domínguez Giraldo, Diario El Colombiano, Medellín

Carlos Raúl Yepes el banquero, y su replica de la Copa Libertadores. Foto telemedellin.com

Al expresidente de BanColombia, Carlos Raúl Yepes, lo siguen buscando para que colabore en la corrida de un catre, empuje carros varados, cante en las fiestas, preste asesorías, lave los platos.

Últimamente le están pidiendo que “salve” al Atlético Nacional, el equipo de sus aurículas y ventrículos.

Le imploran que sea el padrino de fulanito que se casa o se divorcia; lo quieren en el bautizo de perencejito, en la piñata de menganita, que presida la junta de propietarios.

¿Qué hay una graduación en ICESI, EAFIT, los Andes, la escuela José Eusebio Caro de Aranjuez? “Llamen a Yepes”, dice alguien desde la sombra.

El presidente Santos le pide que arrime el hombro en el proceso con la guerrilla, o que le arranque sonrisas a los cacaos del sindicato paisa.

Alguien le sugerirá que le regale goticas de “tolerancina” a la esposa del senador Ramos para que no vete al pasajero de al lado que, dormido, tiene un perfil parecido a Timochenko cuando tomaba tetero.

Los chicos de la radio deportiva lo ametrallan a preguntas: Que si le suena la presidencia del Nacional, que si Ardila se la ofreció (respondió que no), que si el técnico Lillo debe seguir, que cómo ponerle alma al club.

Hasta el alcalde Fico Gutiérrez lo nombró gerente para la venida del papa Francisco. No se rezaba una jaculatoria ni se impartía una indulgencia plenaria sin su aval. Pero dejó la silla vacía. Su almohada conocerá los motivos.

Cuando aparece en el estadio con su camiseta verde y blanca – la alterna no le gusta – los parceros de las barras bravas o los aristócratas perfumados de palco, se toman selfis con él y le deslizan hojas de vida.

Sus amigotes le preguntan cómo se ha vendido su libro “Por otro camino, de regreso a lo humano” en el que debuta como nuevo-viejo autor. Sus amigos le lagartean el libro con dedicatoria hiperbólica y le preguntan cómo hizo para que Jorge Valdano le escribiera el prólogo

¿Que cómo lo está haciendo el presidente de Nacional Andrés Botero?, lo acosaban el domingo en el Atanasio César Augusto Londoño y sus pupilos caracoleros. Yepes gagueaba como Navarro, pero al fin encontraba la respuesta salvadora. Dejó claro que en cualquier empresa los resultados mandan.

El sindicato verde que agrupa a los hinchas, lo acosa para que traslade al Nacional lo de la banca humana. Tal vez así los abonados vuelvan, el equipo juegue mejor, gane, brinde alegría que para eso se inventó el fútbol. En esas y otras anda el hombre que escogió vivir a consumirse en la nómina.

Sin confirmar sí lo digo: su sindicato familiar está redactando otra carta para que le merme al ritmo. (En la foto, Yepes en compañía de su esposa Gloria y de sus hijos María Luisa y Santiago).

Lo único claro que tiene Yepes es que no volverá a trabajar los domingos. Si finalmente acepta, ofrezco mis servicios de aguatero. ¡Entre semana!

 

Entrevista a CRY.

El banquero que eligió vivir

 

El optimismo, la alegría y la sapiencia en los tiempos de banquero y en el presente académico y político de Yepes.
Foto El Colombiano


Carlos Raúl Yepes Jiménez, fue presidente del Banco de Colombia, hasta el 30 de abril de 2016. Amaneció en el frío asfalto el primero de mayo, día del trabajo.

No, no lo echaron del puesto. 

Sacudió al país con su decisión de dar un paso al costado cuando estaba en el churubito, atendiendo el clamor de su hija que le pidió compartir más tiempo en familia.

Decidió disfrutar de las pequeñas cosas, ser uno más del directorio telefónico. Eso sí, su talento, talante y capacidad de servicio, no se jubilan, los ha seguido ejerciendo en otros escenarios.

Yepes, 53 años, abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana reflexionó en su momento sobre los pasos dados.

 

¿Siente un no sé qué sí sabe dónde ahora que está en el asfalto?

 

R.  Sí sé qué y sí se dónde: una alegría inmensa en el corazón, en lo más profundo del alma, por el deber cumplido y ahora, a cumplir con otros deberes.  

 

 

¿Cómo se preparó para dar ese paso?

 

R. Toda la vida, a cada minuto, en cada instante, en todas mis decisiones.  Me preparaba para el futuro, pero resultó que el futuro es hoy.

 

 

¿Retirarse cuando está en el churubito no es un golpe fuerte contra el ego?

 

R.  También para eso me preparé.  Nunca me la creí. Desde que me operaron del corazón hace muchos años y joven, practiqué todos los días la cultura del desapego, principalmente por el poder y por lo material.  Lo que más quiero lo tengo a mi lado y vale tanto que no tiene precio.

 

 

¿Es mejor ser rico que ser pobre como dicen que dijo Pambelé?

 

R.  Claro que sí.  Pero como todo en la vida, depende de lo que entienda uno que es ser rico.  Si es solo dinero, se fregó. El dinero es un medio pero no un fin.

 

 

¿El dinero para qué?

 

R.  Para vivir, sobrevivir y compartir.  En todo caso no es para acumular.

 

 

¿Qué es un rico?

 

R. La persona a la que no le falta nada, empezando por la salud y siguiendo por el amor

 

 

¿Para qué los ricos?

 

R. Para que sepan agradecer por lo que tienen; si es en dinero para que lo disfruten si fue bien habido y, por supuesto, para que compartan esa riqueza y las demás que no pueden comprar con el dinero.

 

 

¿Se considera miembro de ese club?

 

R. Me considero miembro del club de los agradecidos por las cosas y las personas buenas que he tenido a mi lado toda la vida.  Que son muchas y muchos.

 

 

¿De qué habría hablado con el rico epulón?

 

R. De su pobreza

 

 

¿Y con José, el que manejó en Egipto las épocas de las vacas gordas y las flacas?

 

R. De su carácter, de las prioridades en la vida y de solidaridad.

 

 

¿De qué hablaría con Bill Gates?

 

R. De cómo manejar ese platal y no morir en el intento.  Y, además, le preguntaría como se siente en su soledad y cuando está triste.  Tal vez también le preguntaría qué significa para él ser rico y que significa ser justo en la vida.  Una última: en qué piensa cuando no puede comprar o pagar por algo, como el amor y la salud.

 

 

San Agustín dice que la felicidad no está en tener mucho sino en necesitar poco. ¿Comparte ese criterio

 

R. Totalmente.  Y muchos otros de San Agustín, como “acordarme de olvidar”.

 

 

¿A qué se debe la nueva generosidad que lleva a los ricos de la aldea a hacer grandes donaciones como en el caso del dueto Gates-Buffet que han regalado más de 40 mil millones de dólares.

 

R.  Al remordimiento y a reconocer su origen y su pasado.  Solos no lo hubieran logrado, pero ya que lo lograron, que lo compartan, cualquiera sea su motivación. Hay que verle el lado positivo. Me gusta más el que crea empresa que el que la compra hecha.

 

 

¿Se están haciendo perdonar tanta riqueza?

 

R. No se trata de perdonar, sino de compartir.  La riqueza material no es mala, lo que es malo es cómo se consigue, cómo se acumula y qué se hace con ella.  Uno puede tener miles de hectáreas, mucha tierra, pero al final solo necesita dos metros cuadrados debajo de la superficie… si acaso.

 

 

¿Cómo hizo sus primeros pesos?

 

R. Apoyado por mi papá, con muchas ganas y en varias cosas: vendiendo matas en el parque de Bolívar, de empacador en el Éxito y vendiendo láminas, cofio y minisicui en el colegio.  Lo recuerdo con mucho cariño. Gracias por la pregunta.

 

 

¿Es de los pudientes que no se asusta con la amenaza de la Biblia en el sentido de que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico se salve?

 

R. La biblia me asusta, me entusiasma, me enseña.  Leerla es sacar tiempo para la reflexión, para uno mismo, para pararse a pensar sobre lo verdaderamente importante.  Allá los ricos y los pobres, y los buenos y los malos, los altos y los bajitos; que cada uno sepa, en el fondo de su corazón, si actuó bien y si hizo lo correcto.

 

 

¿Qué sentimientos le produce el verbo compartir?.

 

R.  Responsabilidad, satisfacción, paz interior; todos positivos, la alegría de hacer feliz a una persona no tiene precio.  Y si pueda ser a muchas, pues mejor aún.

 

 

¿Quisiera haber tenido una buena quiebra para probarse en la adversidad? 

 

R. No hay que tener quiebras para probarse en la adversidad. La adversidad se representa de mil maneras, no sólo económica, pero hay muchos dolores, muchas crisis, muchos vacíos que permanentemente lo ponen a prueba a uno.  Lo importante es mirar al futuro, ser sereno y valorar lo que se tiene.

 

¿Qué origina tanta corrupción y cómo terminar con ella?

 

R. La ambición sin límite, la falta de valores, la falta de una vida con sentido, la ausencia de amor propio, el menosprecio por lo que se tiene, por lo que le rodea. Plata a la lata, rápida, bastante y fácil.  Igual como viene se va, lo que queda es dolor, daño y una vida sin sentido. Es el peor lastre de nuestra sociedad, la cultura del vivo, de avispado y del tramposo.  Eso sí que debilita una sociedad y la ata al subdesarrollo.  Los vivos son los bobos.

 

–      Parece que la gente no se contenta con lo que tiene sino que lo que le hace falta. 

 

R.  Eso es pura envidia.  Eso es hacer parte de la cultura, del materialismo puro.  Mirar tanto lo que los demás tienen y volverlo el objetivo a alcanzar y volverlo la medida del éxito no produce sino infelicidad y mucha.

 

¿Envidia a los platudos que aparecen cada año en la lista Forbes?

 

R.  La verdad, la verdad me dan lástima.  Que vidas tan tristes, felices de salir en la Revista, en el listado, y si no salen se deprimen, se desconsuelan.  Las fotos que les publican muestran unas caritas como de buenos, inofensivos y a la vez, de desamparados.  Como diría Andrés López…deje asi.

 

¿Ha hecho méritos por pertenecer a dicha lista?

 

R. Nunca clasificaría, me parece una gran pendejada, una solemne bobada que no tiene mérito alguno.  Y más bobada es que hagan esas listas en un mundo tan injusto e inequitativo.  Donde se creen buenos cuando reparten lo que les sobra.  

 

 

¿En qué se gasta la plata que le sobra?

 

R. La que me sobra y la que no me sobra la comparto.  Eso me hace feliz. Lo que tengo lo he conseguido trabajando, no he recibido herencias, no me la han regalado, no me la he ganado ni en chance ni en lotería.  Estoy viviendo de haber sido responsable.

 

 

¿Su mayor riqueza cuál es?

 

R. El amor de mi familia y de mis amigos. 

 

 

¿Su mayor pobreza?

 

R.  Si tengo esa riqueza, como voy a ser pobre?

 

 

-¿A usted la riqueza se la dieron en educación?

 

R.  En la educación, en la formación, en el aprender lo que significa responsabilidad, solidaridad, fortaleza, gratitud, integridad y en todo lo que puedan significar los valores.

 

-¿De volver a nacer repetiría el mismo libreto de vida?

 

R. En términos generales si, sobre todo el de las personas que he tenido a mi lado, mi esposa, mis hijos, mis padres, hermanos, amigos de aquí y de allá, mi colegio, mi universidad.  No repetiría ser tan estricto y rígido conmigo mismo, me daría la oportunidad de hacer muchas cosas que me auto impedía hacer, disfrutaría más cosas y más momentos.  Borges lidera el consejo.

 

-¿Qué tiene de su primer y de su segundo apellido?. 

 

R.  Uno es una mezcla de la naturaleza.  Del padre, su disciplina y constancia y de mi madre el don del consejo y el sentido común.

 

 

-¿Ha sido feliz?

 

R.  Absolutamente feliz, no cambiaría nada.  He sido bendecido, he recibido más de lo que puedo merecer.  Soy feliz porque vivo en paz.

 

 

-Entre lo que ha hecho en vida, ¿qué le hace sacar pecho?

 

R. No son cosas grandes las que recuerdo para “sacar pecho”, son las pequeñas cosas.  En mi caso, saco pecho cada que puedo servir, apoyar a alguien.  Soy feliz con lo simple, con las pequeñas cosas.  Hace tiempo leí un libro que se llama Cambio de Ritmo, y ahí aprendí a ser consciente de estar en el momento, de congelar el tiempo, de una comida, de una conversación, de un paisaje, del mar, de las cosas que me gustan.

 

 

–      ¿Qué se le ha quedado dentro del tintero para hacer en la vida?

 

R.  Muchas cosas, por eso me hice a un lado de mis obligaciones laborales, para irme a realizar “sueños aplazados” que son muchos, sencillos, más que actividades, son momentos.

 

 

-¿Qué hará en su próxima reencarnación?

 

R.  Nada, por ahora quiero hacer bien las cosas de esta vida.

 

 

-Cosas que no repetiría de las que ha hecho… 

 

R.  La vida es un permanente aprendizaje, cada contacto con una persona es aprendizaje, cada decisión es aprendizaje.  Tal vez buscaría ser un poco más fresco, más tranquilo para vivir la vida.  Definitivamente no fui capaz de equilibrar el trabajo y mi vida personal.  Gran error.

 

 

-¿Le da gracias a la vida, o no le ha dado tanto?

 

R.  Le doy gracias a Dios que me dio la vida, a mis padres que me dieron la vida, a mi familia y mis amigos que cada que los veo, los oigo o estoy con ellos, me dan vida y por supuesto, a Mercedes Sossa que hay que agradecerle a la vida que nos ha dado tanto.  A toda hora hay tanto que agradecer que lo hago permanentemente, soy consciente de hacerlo y eso me hace feliz.  Bendigo lo que tengo y hago.

 

-¿Tiene listo su epitafio?. 

 

R. También podría ser de Mercedes Sossa: “Y lo injusto no le fue indiferente”

 

Email this to someoneTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on FacebookPrint this page