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DESVERTEBRADA: Confesión al borde del sepulcro

Por Oscar Domínguez Giraldo, Diario El Colombiano, Medellín

Delimiro Moreno ocupado en la redacción de sus notas periodísticas.

Para dejar claras sus ideas, un buen día colgó su confesión de fe al borde del sepulcro en su página de Facebook.

El hombre, nacido en Bello, empieza a despedirse a los 85 años; es mitad antioqueño y mitad huilense. Es periodista, columnista, historiador, biógrafo, polemista, marxista, ateo línea ministro de Salud, masón línea padre Arango, párroco de su pueblo.

Delimiro Moreno Calderón, DMC, es un personaje que levita cuando evoca a sus maestros. Los menciona en este orden: Estanislao Zuleta, Nietzche, Marx, Sartre, Unamuno.

Le prende velitas a su paisano más ilustre, don Marco Fidel Suárez. ¡Ay del que hable mal de sus “Sueños”!

Lidia con la artrosis y la tensión arterial alta. Les casca a los politiqueros y corruptos. Inconoclasta, francote, independiente, no nació el día que repartieron el susto.

Es paisano de personajes como Orlando Cadavid, Elkin Mesa, Reynaldo Spitaletta, Humberto Moreno. Con su voz, Conrado Cortés le puso música de bolero a la vida de los bellanitas de su generación.

Marxista línea Karl, no Groucho, fue director del conservador “Diario del Huila”, región donde ha vivido 50 años. Hace poco escribió en su página de Facebook desde donde tira línea: “Los críticos serios de Marx lo consideran uno de los grandes filósofos de la historia. La colección de filósofos que está publicando “El Tiempo” lo incluye al lado de Platón y Aristóteles. Pero los chisgaravís anticomunistas de Neiva sin ninguna autoridad intelectual pretenden arrebatarle ese título”.

 

Declaración y entrevista

 

No más preámbulos. Vamos con la confesión completa publicada den Facebook, y las preguntas y respuestas que se derivan de ella:

 

CONFESIÓN DE FE AL BORDE DEL SEPULCRO:

A los 85 años, al borde de la tumba, soy librepensador; no milito en ningún partido, aunque he militado en el liberalismo, el socialismo y el comunismo, de los que me salí porque soy hereje, enemigo de todas las ortodoxias. No soporto los dogmas ni los dogmáticos. Soy ateo, marxista crítico y masón sin ritos. Lo he escrito en este sitio, decenas, quizá centenas de veces. Y me ratifico, ante todos los modernos Torquemadas de todas las religiones y partidos. Odio la desigualdad, la injusticia, el dogmatismo y la violencia. Amo el amor, la libertad, la justicia y deseo una sociedad, pura utopía, en la que nadie escupa sangre pa’ que otro viva mejor. Con libertad, igualdad y fraternidad. Esta es la herejía que el capitalismo combate con más violencia. Por eso soy su enemigo y su víctima.

– Oscar Domínguez: ¿Qué te llevo a hacer esa confesión de fe al borde del sepulcro? 

Delimiro  Moreno Calderón: El deseo de dejar claras  mis  ideas ante ciertas confusiones que se  presentaron con algunos amigos del Facebook. 
– ¿La salud te ha deparado malos ratos en los últimos tiempos? 

DCMC: No muchos. Apenas los achaques previsibles en un hombre de  mi edad: la artrosis y la  tensión  arterial alta. 

  
– ¿Qué 85 años no son nada? 

DMC: Ante  los 13.800 millones  (¡13.800.000.000!) de años desde el Bing Bang  no son ni una ráfaga, una millonésima parte de un rayo… 

 
– ¿Por qué al borde del sepulcro? 

DMC: ¿Cuántos hombres de mi edad viven? ¡La mayoría de ellos están  muertos! Soy de raza de  muertos y no creo ser la excepción. 

 
– ¿No te asusta que la muerte sea para toda la vida? 

DMC: Ni lo más mínimo. Con la muerte termina la vida. 


– ¿Qué hay en el más allá? 

DMC: Que  yo sepa: ¡NADA! 


– ¿Te gusta más el más acá? 

DMC: Me gusta tanto que he estado en él, muy contento, 85 años. 

 
– ¿La vida para qué? 

DMC: Para vivirla intensamente, como yo la he vivido. Y no solo para contarla, como tu amigo García Márquez, sino para gozarla y hasta para sufrirla.
– ¿La muerte para qué? 

DMC: Para que le dé remate y justificación a la vida. Y para cumplir  un requisito inevitable de  la Naturaleza. 

 
– ¿Qué es ser un librepensador? 

DMC: Un hombre que trata de  pensar con su propia cabeza y  se niega a hacerlo con la de otros, por ilustres y grandes que sean o hayan sido… 


– ¿En qué colegas librepensadores ilustres te has inspirado? 

DMC: En muchos. Estanislao Zuleta, Nietzsche,Marx, Sartre, Unamuno, decenas más. Inspiradores. No amos. 

   
– ¿Y eso de no militar en ningún partido por qué? 

DMC: Porque ninguno ha llenado la totalidad de mis aspiraciones.  


– ¿Te has sentido mejor en el liberalismo, en el socialismo o el comunismo? 

DMC: En  diversas épocas de mi vida me sentí  bien en cada  uno de ellos. Pronto me decepcionaron. Hoy, soy marxista crítico, revisionista, un poco gorbachoviano, inspirado en Antonio García, Gerardo Molina, Montaña Cuéllar…   , 


– ¿Cómo definirías estos tres sistemas por los cuales has pasado? 

DMC: Solo he vivido, “pasado, en un sistema: El pervertido y deformado capitalismo colombiano, subdesarrollado, subdirigido, criminal, obsoleto, enemigo de su pueblo. 

   

Delimiro Moreno, incansable


– ¿Los herejes a qué se dedican? 

DMC: A  desmontar y combatir los dogmas; a derribar  los mitos. 

 – ¿Por qué eres enemigo de los dogmas y de los dogmáticos? 

DMC: Porque esterilizan al hombre. 


– ¿Ateo gracias a Dios? 

DMC: Gracias a  mi conciencia, mis lecturas, mis amigos. Y al padre Arango, párroco de Bello en mi adolescencia, que al aproximarme a sus objetos sagrados me permitió manosearlos y darme cuenta de que no lo eran… 

– ¿Eres de los ateos pacíficos de los que hablaba Minsalud, de tu misma cuerda? 

DMC: Por supuesto. Soy ateo, no enemigo  de ningún  dios, porque si lo fuera, creería en él. No hay creyente teísta  mas ferviente que el blasfemo, como Gonzalito Arango, que al final de su vida se arrepintió de sus  blasfemias juveniles. Además. no soy predicador.   

 
– ¿Por qué te hiciste marxista crítico? 

DMC: Porque desde muy joven sé que ninguna filosofía ni doctrina es infalible. 


– ¿Y lo de masón sin ritos es por qué? 

DMC: El padre Arango -¡otra  vez!- me mostró que  los ritos son inanes, a pesar de que los hombres viven con ellos desde hace tres millones de  años y no quieren abandonarlos; al contrario, todos los días crean nuevos y se someten a ellos.  


– Por favor, define: 

DMC: Soy malo para definiciones.  La desigualdad de oportunidades es injusta; la injusticia es  violencia, como el dogmatismo, y la violencia es inhumana.

– ¿Cómo te ha ido amando el amor? 

DMC: Tan bien, que me he casado, enamorado cada vez, tres veces. Y todavía tengo, bien correspondidos, amores platónicos, bellísimos… 


– ¿Tu concepto de la libertad? 

DMC: Hacer lo que honestamente se cree que es lo mejor, sin ningún apremio exterior, autónomamente, y en armonía con los otros y las fuerzas activas de la vida.  

 
– Y ¿De la igualdad y la fraternidad? 

DMC: Con la solidaridad, son los tres lados del triángulo masónico, en el que creo. 

 
– ¿Quiénes escupen sangre para que otros vivan? 

DMC: Los de abajo. Los pobres, los proletarios sin medios de  producción, los campesinos sin tierra, los desplazados, los humillados y ofendidos. 

  

– ¿Te sientes mejor como enemigo o como víctima del capitalismo? 

DMC: No me siento mejor ni como enemigo ni como víctima. Lo combato porque nos oprime a todos.  


O sea que estás a años luz de tu paisano el presidente Marco Fidel Suárez. 

DMC: ¡Claro! 


– ¿Por qué no morir en Bello, tu terruño, y hacerlo (“y el dia esté lejano”) en tu segunda patria chica, Neiva? 

DMC: ¡Porque no tengo plata para hacer ese viaje con  tan  exclusivo fin fúnebre! 

 

 

 

 

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