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Desempleo, salud y corrupción

Por Grupo Editorial GES, director Octavio Quintero

Y ellos hablando de lo menos importante

 

¿En su opinión, cuál es el principal problema que debe resolver el próximo Presidente?

 

Vamos a leer este cuadro de la última encuesta de Invamer, contratada por Caracol Televisión, Blu Radio y Semana.com, al revés, empezando por el problema que menos preocupa a la gente: las relaciones internacionales, que marcan un 0,1 por ciento en una escala de 1/100.

 

Es decir, el problema nacional que menos le interesa a la gente –el de las relaciones internacionales—es al que mayor atención le ha puesto el presidente Santos. De hecho, la imagen del Presidente en el exterior es proporcionalmente inversa a su imagen en el interior del país. Mientras la comunidad internacional le premia con un premio Nobel, la comunidad nacional le castiga con una opinión desfavorable del 60,7%, y eso que es la más benévola entre las demás que se han registrado a lo largo de su mandato por las distintas firmas encuestadoras.

 

Le sigue en el cuadro, en orden ascendente, los desplazados por la violencia con un 0,4%. O sea, a la gente le importa un pito las víctimas de la violencia. Toda esa alharaca oficial y mediática cae en el vacío. Si algo nos debiera preocupar en este proceso de paz debiera ser la reivindicación de las miles y miles de víctimas del conflicto armado, que lo fueron tanto por la  acción del Gobierno como de las Farc-Ep, cuyo drama relatado en los medios, resulta conmovedor. Pero no, a eso no le estamos “parando bolas”.

 

La calidad y cubrimiento de los servicios públicos (0,7%), tampoco es algo que desvele a los colombianos, según la mencionada encuesta de Invamer. La poca importancia que le damos a este tema, llevaría a suponer que propicia el abuso de las empresas prestadoras, en su mayoría multinacionales que se han apoderado del agua, la energía, las comunicaciones, la salud y el transporte aéreo y urbano.

 

Mejor dicho, y para abreviar, fuera del desempleo (primer lugar –21,5%); la calidad y el cubrimiento de la salud (20,9%) y, la corrupción (20,7%), todos los demás problemas del país se ubican en una escala de menos 10 pps, y ahí se acomodan la educación, la pobreza, la delincuencia común, el costo de vida, la niñez desamparada y el proceso de paz; entre un punto y dos pps, se ubican las bandas criminales, el agro, la economía y la vivienda; y, por debajo de un pps, la infraestructura, el narcotráfico y cerrando los tres sectores que se mencionan puntualmente arriba: servicios públicos, víctimas de la violencia y relaciones internacionales, en el último lugar.

 

Ese cuadro de Invamer les envía un mensaje a los candidatos sobre las principales preocupaciones de los colombianos y, bueno, seguramente los oiremos hablar mucho en los próximos meses de generación de empleo, salud y lucha contra la corrupción.

 

Y si alguien quiere una guía para saber si el próximo discurso político sobre desempleo, salud y corrupción, los tres problemas principales de la gente marcados en el cuadro, es sincero, presten atención a esto: 1) En el caso del empleo y la salud, hay que cambiar el modelo económico: candidato al Congreso o a la Presidencia que lo proponga, va en serio; y con relación a la corrupción, pues, solo puede hablar de combatirla el que sea honesto, y esto todavía resulta más difícil que cambiar el modelo.

 

Ahí dirán las mismas babosadas de siempre, pero sin asumir compromisos sociales serios, medibles, verificables y comprobables.

 

Fin de folio.- Amigos míos: tengo que retirarme por unos días de mí querido computador para someterme a una cirugía de cáncer de próstata. Yo espero volver a la lucha lo antes posible. Hasta entonces: Octavio Quintero

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