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De pelea en pelea

Por Salud Hernández-Mora, El Tiempo, Bogotá

Luis Carlos Villegas, Min-Defensa (nt24H.com.com)

 

Gobierno y oposición se enzarzaron en discusiones sobre los autores de algunas atrocidades.

El Ministro de Defensa habría zanjado la pelea si emite un comunicado anunciando que un equipo de expertos investiga el siniestro del Black Hawk y no descartan ninguna hipótesis. Que todos los elementos que arrojen una luz los analizarán.

Pero como el país vive un ambiente enardecido, estamos ad portas de una campaña electoral y Cuba siempre distorsiona la realidad nacional, sin haber siquiera rescatado los cadáveres el Gobierno arrojó su tesis de las nubes bajas y la oposición replicó con el derribo.

Al margen de la confusión creada y el juego político de ambas partes, fue un aviso que les convendría tener en cuenta a Jaramillo y De la Calle. Si existe total desconfianza sobre las causas de una tragedia aérea y las dos orillas actúan con irresponsabilidad, esa Comisión de la Verdad que piensan crear está condenada al fracaso. Nadie se tragará la versión del contrario.

Pero la confrontación no es nueva. En años recientes, Gobierno y oposición se enzarzaron en agrias discusiones sobre los autores de unas atrocidades que conmocionaron a la nación.

Recuerdo el atentado de El Nogal, en el 2003. Aunque las evidencias señalaban a las Farc, la izquierda y unas ONG prefirieron creerle al secretariado que, “desde las montañas de Colombia”, negaba su autoría. Tardaron semanas en aceptar que fueron los terroristas los asesinos.

¿Y qué decir de los famosos computadores de ‘Raúl Reyes’? Debieron contratar a 65 expertos internacionales sin conexión alguna con Colombia, solo ratones de internet, bajo la tutoría de Interpol, para decidir si fueron manipulados. En un informe que descrestó incluso a Hollman Morris, por su pulcritud y rigurosidad, sentenciaron que no se había modificado una coma. No sirvió de nada porque estábamos en plena guerra Uribe-Corte Suprema y los togados optaron por desecharlo para salvar, entre otras, a Piedad.

La última gran disputa se generó a raíz del asesinato de los diputados del Valle del Cauca. La oposición, convencida de que había sido el Ejército el responsable y que Uribe lo taparía con la complicidad de Medicina Legal, exigió un grupo de forenses extranjeros. Era claro que murieron acribillados por sus secuestradores, pero se negaron a aceptarlo. Les interesaba que el Ejército fuera el culpable, igual que con el Black Hawk Uribe prefiere que sean las Farc y Santos, un accidente. Si el ambiente sigue irrespirable, la papeleta de la paz de octubre puede salirle mal al Gobierno.

NOTA: el señor César Julio Valencia tiene razón al afirmar que ya no era abogado de una empresa (que no mencioné) cuando esa compañía presentó una tutela en la Corte Constitucional, como yo escribí. Había dejado su lugar a otro apoderado. Por tanto, rectifico y pido excusas. También aduce que visitaba magistrados, Vargas y Mendoza entre ellos, para hablar de cuestiones “académicas y jurisprudenciales”.

Entre 2009 y 2015 la Corte Constitucional revisó 2,6 millones de tutelas y seleccionó 7.386, obedeciendo a criterios dispares. De ellas, un 8 % se seleccionaron por insistencia de algún magistrado, como hicieron Vargas y Mendoza con la referida tutela. Si bien no discutiré el contenido de las reuniones, entenderá el expresidente de la Corte Suprema que ese tipo de visitas generen suspicacias.

En cuanto a los insultos, indirectas machistas y calumnias que me dedica en su carta (EL TIEMPO publicó una parte) no responderé. Comprendo su rabia. Pero parece un lenguaje inapropiado para quien ocupó tan alta magistratura.

SALUD HERNÁNDEZ-MORA

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