Al instante

CORTO Y PUNTUAL: Legados universales

Por Diego Calle Pérez (Profesor e investigador social independiente)

medomed.org

Los árabes vivían en el territorio de la península arábiga, caracterizado por la sequedad y aridez de sus tierras. Hay dos zonas fértiles al sur, en Yemen y en la franja occidental. En la última zona mencionada se hallaba El Hijaz una región con un comercio activo y centros de población grandes, en donde se encontraban la Meca y Medina. Existía una nobleza comerciante que dominaba la región. El resto del territorio contaba con pocas ciudades y era habitado por los beduinos y beduinas, personas nómadas dedicadas a la cría de camellos, ovejas y caballos.
En esa región existían pueblos con una organización tribal y gobernados por jefes de familia. Sin embargo, se presentaban diferencias entre ellos, algunos eran dueños de grandes rebaños, poseían esclavos beduinos o africanos, mientras otros no poseían nada. Dicha aristocracia quiso someter a todos los beduinos pobres, para lo cual se unieron los aristócratas de varias tribus con la nobleza de Hijaz, para comenzar así una guerra por el poder.

mals-islam

En la lucha por la unificación, existió un poderoso aliado: Mahoma y la religión que predicaba: el islamismo. El islamismo fue un elemento de unidad poderoso del que carecían las tribus árabes dispersas. Mahoma nació en la segunda mitad del siglo VI en la Meca, la ciudad más rica de Arabia, la que tenía más lazos comerciales con el exterior, la que había recibido de otros pueblos las más vigorosas influencias espirituales y la que poseía mayor importancia para el culto religioso.

Mahoma procedía de la aristocracia Coreichita o Kuraischita, tribu encargada de custodiar el santuario de la Kaaba, o casa de Dios. Es un sitio sagrado para los árabes.
El islamismo fue un factor unificador, porque señalaba un comportamiento común a todas las tribus de árabes, que encontraron en él, una identidad necesaria para reconocerse frente a los otros pueblos y culturas.
Con el argumento de la “guerra santa”, los árabes comenzaron una serie de conquistas y guerras contra sus vecinos. En pocos años tuvieron el control de Arabia, Siria, Persia y Egipto. A fines del siglo VII y a comienzos del VIII, ocuparon el norte de África, parte de la India, e invadieron el Asia Menor. En Europa su dominio se estableció sobre la península Ibérica a donde llegaron en el 711, derrotaron a los visigodos e impusieron su gobierno en todo el territorio, exceptuando la zona norte, Asturias, que se convirtió en su reducto del cristianismo. También atacaron sin éxito el reino de los francos, quienes los derrotaron en el 732, durante la batalla de Potiers. Cuando los árabes conquistaban un pueblo, dejaban a los gobernantes existentes, lo mismo que la religión, sólo exigían un impuesto personal y provisiones para el ejército.

000576863

El florecimiento de la cultura islámica fue posible por la presencia de condiciones favorables. Entre los principales aportes árabes se encuentran: Arquitectura, construyendo grandes ciudades adornadas con mezquitas, palacios, bibliotecas, puentes y baños públicos. Se impulsó a las artes decorativas e industriales: la cerámica, el azulejo, la forja, la ebanistería, la cristalería, la joyería, el tejido, el brocado, las alfombras, el curtido, la fabricación de papel, la encuadernación y la iluminación de volúmenes. La jurisprudencia proporcionó al Islam el sistema religioso legal de la Sarilla, que comprendía todos los aspectos de la vida, incluidos creencias, ritual y legislación civil, penal, constitucional e internacional.

Se hicieron aportes a la historia, la biografía, la geografía y las ciencias sociales. Se recuperaron libros y tratados griegos, persas, sánscritos y sirios al idioma árabe. Se despertó el interés por la medicina en los campos clínico y quirúrgico. Se hicieron aportes destacados en alquimia y botánica, en disciplinas relacionadas con la medicina y en astronomía. Como prueba de ello, en las lenguas occidentales son numerosos los términos técnicos árabes, por ejemplo: nadir y zenit en astronomía, alquimia, alcohol, alambique, álcali y antimonio en química, julepe, soda y jarabe en medicina. Se crearon los números árabes, entre ellos el cero. Desarrollaron la trigonometría, el álgebra y la geometría. Se crearon nuevas técnicas agrícolas y se incorporaron los cultivos de: caña de azúcar, limones, fresas, higos y dátiles. Debido a la escasez de agua, la población árabe cuidan el uso del precioso líquido.
Los que participaron en las “cruzadas” conocieron los innumerables lujos que había en la cultura islámica. En cambio, en Europa la vida era bastante austera, era muy poco lo que se producía y comerciaba. El deseo de gozar de aquellos lujos, motivó a los nobles a comprarlos, y a los comerciantes a hallar la forma de poder obtenerlos para venderlos. Muchos nobles murieron en estas luchas y otros dejaron abandonados sus feudos, uno de ellos el más sobresaliente y destacado: San Ignacio de Loyola fundador de la Compañía de Jesús, los jesuitas que en el mundo es la comunidad más poderosa económica e intelectualmente. Ayudando a la Iglesia católica a combatir a los islámicos con su poderosa religión, en las tierras donde había vivido Jesús el hijo de José y María.

Email this to someoneTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on FacebookPrint this page