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CONTRAPLANO: El libro que faltaba del papa Francisco

Por Orlando Cadavid Correa (ocadavidcorrea@gmail.com)

Portada del libro Foto adminrevistas.elheraldo.com

Acaba de entrar en circulación el ejemplar que faltaba en la dilatada bibliografía que ha motivado el papa Francisco a partir de su histórica elección, como máximo líder de la cristiandad mundial, ocurrida en Ciudad del Vaticano el día 13 de marzo (el tercer mes del año) del 2013.

Se titula El papa que ama el futbol, de Michael Prat, y trae en su portada una atractiva diagramación que muestra, en primer plano, la foto del pontífice muy jovencito, siempre sonriente, en su natal Buenos Aires, y en la esquina derecha el retrato actual, de su santidad, en Roma, balón en mano, luciendo el capelo y la sotana que suele llevar en todas sus apariciones.

Los editores de Urano nos ofrecen a través del Círculo de Lectores, en 92 palabras, esta sinopsis del libro, de 128 páginas, que el buen consumidor de libros pude despachar en dos o tres sentadas, en su sofá predilecto:

“Esta es la conmovedora historia de un niño apasionado por la música y por el fútbol. Los valores del joven Jorge se forjaron tanto en la cancha como en el cálido ambiente de su familia, en especial gracias al cariño y la inspiración de su abuela. Los sentimientos de amor y compasión del niño Jorge lo llevaron de las calles de Buenos Aires a convertirse en el papa Francisco, jefe espiritual de la Iglesia Católica. Esta es, también, la historia del año 1946, cuando San Lorenzo, el club de Francisco, que no faltó a  un solo partido, se consagró campeón. Un año que él jamás olvidará”.

Gran aficionado al fútbol, el escritor y guionista argentino Michael Part ha biografiado a tres rutilantes estrellas de la liga española: Messi, Neymar y Ronaldo. Cuenta Don Google que es autor, además, de la aventura animada Starbirds y del guión del clásico filme de Disney, Aventuras en la corte del rey Arturo. También es el editor de la serie de libros infantiles The Wild Soccer Bunch.

Cabe anotar que los primeros avances editoriales sobre la preferencia de Francisco por el fútbol, el tango y la milonga los hicieron en forma exclusiva los periodistas Sergio Rubin (argentino) y Francesa Ambrogetti (italiana), autores a capela  del libro El Jesuíta, la primera biografía que se publicó del eclesiástico  bonaerense, trabajada de manera minuciosa durante dos años, cuando el purpurado oficiaba como Cardenal del gran Buenos Aires y se acercaba, sin saberlo, a su pontificado.

A la pregunta de los dos reporteros sobre su deporte favorito, el padre Bergoglio respondió: “De joven, practicaba el básquet, pero me gustaba ir a la cancha  a ver fútbol. Íbamos toda familia, incluida mi mamá  –que nos acompañó hasta 1946—a ver a San Lorenzo, el equipo de nuestros amores: mis padres eran de Almagro, el barrio del club”.

Así recibió el purpurado de entonces la invitación de sus entrevistadores a rescatar algún recuerdo futbolístico en especial:

“La brillante campaña que el equipo (Atlético San Lorenzo) hizo ese año. Aquel gol de René Pontoni que casi merecería un premio Nobel. Eran otros tiempos. Lo máximo que se le decía a un réferi era atorrante, sinvergüenza, vendido… O sea, nada en comparación con los epítetos de ahora”.

La apostilla: El experimentado genealogista colombiano Luis Alvaro Gallo Martínez seguramente nos ayudará a establecer si el papa Francisco tuvo algún parentesco directo con Omar Sívori, el finado astro del fútbol argentino y estrella del River Plate que también triunfó  en Italia, donde se naturalizó. El apellido materno de Jorge Mario Bergoglio es Sivori. Su madre se llamaba María Regina Sívori.

 

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