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CONTRAPLANO: Don Ramón Ospina en el palco celestial

Por Orlando Cadavid Correa (ocadavidcorrea@gmail.com)

Ramon Ospina Marulanada Periodista Taurino, proximo a retirarse de la narración taurina. Trabajo Para temas contemporáneos- Foto Donaldo Zuluaga

Este lunes, 15 de octubre, se cumplen siete años del viaje sin regreso del irrepetible narrador taurino Ramón Ospina hacia la dimensión desconocida.

Sus cenizas reposan en la cripta de la Catedral de Manizales, entorno en el que también descansan en paz sus dos grandes amigos, el torero Pepe Cáceres y el ganadero Ernesto Gutiérrez.

Uno de estos tres nombres le hubiera venido de perlas a la Monumental Plaza de Toros del barrio La Castellana, a la que en 67 años se le ha negado el derecho a llevar una denominación, así como la tienen sus hermanas “La Santamaria”, de Bogotá; ”La Macarena”, de Medellín, y “Cañaveralejo”, de Cali. O lejos del suelo patrio, “Las Ventas”, de Madrid, o “La Maestranza” de Sevilla, en España.

Don Ramón fue hasta su voluntario retiro de la radio el amo y señor de la sintonía en su muy amado circo de toros de la Avenida del Centenario. En cada transmisión tendía la manta.

Doña Wikipedia cuenta que la actual vino a ser la décima cuarta plaza de toros que tuvo Manizales a lo largo de su historia: “A través de 62 ferias ha llevado el nombre taurino de la ciudad por el mundo de los toros, y que año tras año confirma su título de “la ciudad que hizo las ferias en América”, frase que acuñó el maestro Ospina en sus apoteósicas transmisiones toreras. Por algo incursionó en su juventud en el campo publicitario.

En cada faena, desde su burladero, don Ramón desparramaba sabiduría y conocimiento. Se anticipaba a lo que iba a ocurrir en la arena. Desde la salida de chiqueros, llamados  por él  “la puerta de lo sustos”, intuía que el toro saltaría al callejón o a los tendidos. Si el burel ofrecía peligro por el pitón izquierdo, lo advertía sin ánimo sensacionalista,  y a los pocos minutos el astifino levantaba al diestro con su cornamenta. Si la estocada final quedaba bien puesta en el morrillo, presagiaba que el animal rodaría sin puntilla, y así sucedía. Era toda una cátedra este comunicador de la fiesta brava que virtió sus conocimientos en la materia en cuatro libros de colección.

De todas las notas que inspiró su deceso, nos quedamos con esta de “El Colombiano”, el principal diario de Antioquia, su tierra natal:

“Pocas personas se han dado el lujo de haberse mantenido más de medio siglo liderando en su profesión. Ramón Ospina fue una de ellas.  55 años al frente de los micrófonos taurinos manteniendo los primeros lugares.

La vida de Ramon Ospina es un claro ejemplo de dedicación a una profesión. Se inició a pulso y fue tanta la pasión y el entusiasmo que le imprimió a su labor que se convirtió en una de las voces más escuchadas de la radio colombiana durante varias décadas.  Ídolo en Manizales y Medellín, también conquistó con su narración y sabiduría plazas difíciles como Bogotá y Cali. Paz en la tumba de este gran hombre de la radio y mejor ser humano y amigo”.

A instancias del Contraplano, e{ periodista Carlos Alberto Ospina, hijo de “El Insobornable”, describió la última temporada de su padre en la cadena radial Caracol:

“Más que “perdonar” a sus enemigos gratuitos, nunca pudo elaborar el duelo en relación con el maltrato, el acoso psicológico y el cambio de las condiciones laborales.

El denominado “Combo Taurino de Caracol” comenzó a desintegrarse con la llegada de Óscar Rentería e Iván Parra. EL cuyabro se abrió  pasó en la compañía con la doble cara de la mentira y el contubernio. La primera estrategia consistió en quitarle la dirección taurina y pasar el programa “Rehiletes” de la franja prime time al horario de los domingos a las 10 p.m. Luego, este espacio fue sustituido por  “Tendido cero”.

Al complot para aburrir a Ramón Ospina se sumaron Manolo Molés y Guillermo Rodríguez Muñoz, este último experto en jugar a dos bandas. La imagen de mi padre seguía creciendo, mientras el triángulo Parra-Molés-Rodríguez hacía lo impensable para socavar su prestigio profesional. ¡Nunca lo pudieron lograr!

En privado, Molés destacaba las condiciones de Ospina, y al aire, trataba de mostrarlo como un “viejo decadente”. Nada de eso inmutó a mi amado padre.

Hasta el momento de su muerte, mi papá llevó el dolor y la decepción por el trato de quinta categoría. Después de 53 años en Caracol, la cadena sacó su última transmisión a nivel local y sin ningún reconocimiento público, aunque no lo necesitara. El artífice de todo fue Iván Parra Díaz”.

La apostilla: El remate también es de Carlos Alberto Ospina:  “Este año, durante la Feria de Manizales, un taxista no nos quiso cobrar la carrera. Y nos encimó esta conmovedora frase: “Para mí es un honor y un orgullo transportar a los hijos del inolvidable Ramón Ospina. La feria de Manizales no volvió a ser la misma desde la muerte de su papá”.

Comentarios:

Apreciado amigo y colega Orlando Cadavid Correa.
Felices días.
Hombre por  Dios,  MUCHAS GRACIAS  por  esas expresiones que se repiten con gallardía cada semana.
Y digame,  por favor, como le parecieron mis apreciaciones sobre la nota  que  en honor póstumo de Alberto Giraldo López escribió Óscar Dominguez y G.
Agrego sobre el personaje  Guillermo Rodríguez  Múñoz, es el más creido y antipático personaje que ha tenido  la redacción en el noticiero de Caracol.radio;   nunca le valieron las enseñanzas sobre sencillez del mismo Yamid Amat y mucho menos de Timoleón Gómez Pachón,  Julio Nieto Bernal, Alberto Giraldo, Antonio y su hermano Alvaro Pardo García, lo mismo que de Daladier Osorio Alzate, Ricardo Peláez Duque, Alfonso Morillo Ricaurte  y Arnaldo Valencia Conto,  entre otros.
Como será su grado de creido que siempre portaba un libro para aparecer como un elemento muy educado y constante lector de grandes obras y maestros; eso, con seguridad,  era una absoluta mentira…
Hasta pronto,
Jorgenrique Giraldo
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El Domingo 14 de octubre de 2018 13:13, orlando cadavid <ocadavidcorrea@gmail.com> escribió:

Gracias mil, apreciado Jota Enrique, por la reproducción del homenaje a don Ramón Ospina y por compartir el mensaje de doña Esperanza

Cordial abrazo
Orlando

 

El dom., 14 de oct. de 2018 a la(s) 13:07, Jorge Enrique Giraldo Acevedo (jgiraldoacevedo@yahoo.es) escribió:
Esperanza Camacho,  dice:
ecqphorizontal@gmail.com
Para
Jorge Enrique Giraldo Acevedo
Hoy a las 11:36
Jorge Enrique,  buenos días.
El señor Guillermo Rodríguez no solo juega a doble banda sino que es 
prepotente, guazón y solo sabe un poquitín de toros y de ufanarse 
de tener contactos con los toreros famosos. 
En una ocasión que acudí a CARACOL para exponer la problemática que estábamos
viviendo en COLCULTURA y especialmente por errores de Gloria zea, su omnipotente
directora, el tipo ese nos recibió y en vez de escucharnos, nos pegó una vaciada
y llamó a un compañero para creer que nos ponía en ridículo. Pero, como nunca
en la vida me he quedado callada, así mismo tuvo que escucharme. y quedarse
sentado.
Recuerdo mucho a Ramón Ospina, no solo por lo de l
os toros que para nada me 
gusta tan cruel espectáculo pero que era el pan de vada dia en los fines de año y
principios del siguiente, con el asunto de las ferias, sino por “RADIO LENTE”
(… ya está aquí. Noticias, canciones, humor, todo eso y mucho más, en RADIO lente)
Un abrazo y feliz resto de fin de semana. 
Esperanza
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