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Colombia sigue como la dejó Jaime Garzón

Por Mengano

Jaime Garzón Forero (Q.E. P. D.) Imagen colombia.com

Hace diecinueve años la voz y las ideas de Jaime Garzón fueron acalladas por quienes siempre han gobernado al  Estado, según deducción del poder judicial que por fin condenó esta semana al determinador o a uno de los determinadores de ese “crimen de Estado” y “de lesa  humanidad”.

José Miguel Narváez, condenado a treinta años como determinador (el que ordenó) del asesinato de Jaime Garzón.
Foto lafm.com

En 1997 ante los estudiantes de comunicación social de la Universidad Autonoma de Occidente en Cali, Jaime Garzón Forero llamó la atención de ellos y de los demás colombianos por la falta de compromiso con el país,  el desinterés general por la  convivencia humana,  el ‘importaculismo’  por el otro y por los demás, por el desfase  de la educación de la niñez y de la juventud para entender el país y servirle como miembros de la sociedad.

Con el humor crítico que lo hizo grande ante los colombianos y ‘peligroso’ para quienes ejercen el poder  en el país, Jaime Garzón habló, hizo reina e hizo pensar a los estudiantes y a los colombianos que conocieron el video de su conferencia. Estos son apartes, con algunas correcciones y breves supresiones de su intervención:

“La universidad es el mejor espacio que uno tiene en la vida. Es la etapa más rica de la existencia: uno no hace nada. Uno madruga con la angustia de la clase de siete y llega y no hace nada. Uno conoce niñas , ellas conocen niños.  Vean cómo los estudiantes se van transformando en la universidad: Uno en primer semestre es tímido por la ‘primiparada’ . Los de noveno ya se ponen corbata porque creen que la vida es verdad.

“Los colombianos tenemos varias costumbres, costumbres muy extrañas por cierto. Bueno, vamos a decir  colombianos al grupo  heterogéneo de personas que ocupa el territorio llamado Colombia, porque resulta que en Colombia no hay colombianos: los ricos se creen ingleses, la clase media se cree gringa, los intelectuales se creen franceses y los pobres se creen mexicanos. Colombianos todos, incluyendo a los más hijueputas y nosotros.

“Decía que los colombianos tenemos costumbres extrañas: la primera es que guardamos las pilas viejas en el congelador, disque para que se vuelvan a cargar. Eso es una vaina rarísima. La segunda costumbre extraña es que asumimos un pesimismo que más que pesimismo es una actitud cómoda ante la existencia. No he visto ciudadanos más cómodos que los colombianos. La ley del menor esfuerzo: ‘a las ocho es la cita, pero para que llego a las ocho si nadie va a llegar’  y entonces nadie llega a las ocho.

“Y tercera costumbre extraña, aparte de muchas otras que tenemos, es que estamos hablando de un tema, pasamos a otro, lo cruzamos con otro y de pronto  uno dice: ‘¿de qué estábamos hablando?’

“Lo que yo hago en televisión es contarle al país sus problemas y me aplauden. Vean que los están explotando y todos sueltan la carcajada. No se han dado cuenta que el presidente no se dirige al país sino que se digiere al país.

“Saber que el país está en una profunda crisis es una redundancia, pero yo les propongo echar para atrás para saber por qué el país está como está porque debe ser que no hemos asumido nuestra propia identidad”.

“El primer problema grave en ese sentido es que lo que nos enseñan a los colombianos no tiene nada qué ver con lo que necesitamos los colombianos: De qué le sirve a uno saber que sustantivo es la palabra que como el congreso, agrupa personas, animales y cosas. Eso sirve  para la convivencia?, sirve para la pacificación del país? de qué sirve? De qué sirve saber que hay 105 elementos químicos, de qué sirve?

“Todo este sinsaber para dónde vamos se debe a que no tenemos conocimiento de nuestra propia identidad. No sabemos si somos mestizos, si somos españoles…y sin embargo seguimos rindiendo un tributo y un respeto a la clase alta dueña del poder. Fíjense  cómo estamos extraviados de la realidad: cuando un hombre tiene tres novias, es un putas y si la niña tiene tres novios es una puta. Es decir hay una antilógica al orden:

“Nombramos funcionarios públicos. Funcionario público es para que le funcione al público y terminamos es hacíendole venias. Todos sirviéndoles a ellos. Es un absurdo.

“El país es una gran finca en la cual habitamos todos y, por Constitución tenemos derecho a un nombre, a una nacionalidad y somos los dueños de la soberanía.. Nosotros decidimos qué hacer en este territorio y elegimos a un mayordomo. Y resulta que lo elegimos para que la vaca de más carne, para que la gallina diera más huevos, para que el petróleo fuera rentable y resulta que se roban la gallina, matan los huevos, matan la vaca…ejemplo. dónde está la plata de la telefonía celular? Dónde está la plata del petróleo que está sacando la Britihs Petroleum en Casanare?. Qué se hace esa plata? Es acaso Yopal un emporio de crecimiento y un municipio modelo? o es un centro de putas y de traficantes…y los colombianos muertos de la risa.

“Eso es porque no asumimos esto, porque como esto no es mío. No hay una cultura de la propiedad. Uno les dice  hay que cambiar esto, hagamos… y le responden NO, es que no hay líderes.¿Nos quedamos esperando quién nos soluciones el problema que somos nosotros mismos? Si ustedes los jóvenes no asumen la dirección del país, nadie va a venir a salvárselo. El problema de los colombianos es que no tenemos una conciencia colectiva. Tenemos una posición cómoda e individual. Por lo menos comencemos por ser cívicos.

“Lo que yo digo no es invento mío.¿En cuál país de la pobreza nuestra hay una vitrina en donde haya diez Porches a $150 millones cada uno? Dónde?, digánme.¿ Dónde no caben los aviones privados? Eso no me lo invento yo. ¿Por qué esa misma energía que hemos emprendido para guardar en silencio de eso no la empleamos en emprender acciones como , por ejemplo, por qué la universidad no se atreve a  preguntar por qué un funcionario  en vez de gastar plata en viáticos en  Europa para buscar plata para hacer un segundo aeropuerto cuando lo que se necesita es el bienestar general? Porque la acción de los jóvenes se limita a darle vivas a los candidatos y ahí finaliza su actividad política cuando  el bienestar general debería ser un compromiso de todos.

“¿Es posible que la solución de la crisis venga de quienes la han provocado? No, es que no hay líderes. Pero, cómo que no hay líderes si somos más de treinta millones contra a esa franja muy pequeña  que se ha apoderado de los medios de comunicación y de todas las cosas.

Parece que no hay sociedad civil porque no nos hemos dado desde la universidad la debida organización. No organizamos centros de estudio, no tenemos grupos de estudio para inquietarnos por el problema. Cuántos estudiantes han hecho uso de la Tutela? Es una vaina importantísima, es un instrumento que le da derecho al ciudadano para pelear contra ese Estado porque los colombianos deberíamos mirar el Estado hacia abajo y lo miramos  subiendo la cabeza, cuando para el Estado es una obligación mirar al ciudadano que paga impuestos para que el funcionario público tenga plata para carro, escolta y sueldo para que me instale el teléfono. Sin embargo le tenemos que hacer venia para pedirle el favor de que nos los instale. Tenemos el orden al revés.

“Como no sabemos cómo somos ni que sabemos, nos comemos las ideas de los medios y terminamos haciendo una campaña política basada en colorete, canas, maquillaje…sin saber en el fondo cuál es la campaña y qué propone cada uno.

“Otro ejemplo: Colombia era una tienda grande y por sus calles corrían carritos populares y solo algunos acomodados, los nuevos ricos, de tierra caliente traían  carros ostentosos. Entonces el presidente Gaviria dice no, un momento y hay que abrir esta y  abrió la tienda y la convirtió en un supermercado el verraco. Como no teníamos que exhibir, vinieron los gringos y montaron un poco de estantes y hay carros de todos los precios y esto se llenó de carros. Pero, señores, en qué hemos avanzado en industria, qué propuesta ha hecho la facultad de comunicación social a nivel de convivencia ciudadana en Cali?

“No, nada, porque como esto no es mío, esto no me pertenece y esto no tiene nada qué ver conmigo…es decir no asumimos que esta actividad y todas las actividades que desarrollamos tienen que ver con la sociedad, con el colectivo, porque en este país el Estado  existe o no existe.

“Existe para cobrar impuestos, IVA, Valorización. Pero no existe para darme seguridad social, empleo, servicio médico, educación. Ahí no existe el Estado.

“A los alemanes les quitan el 40 por ciento del sueldo, pero el Estado lo invierte en salud, carreteras y bienestar. Y los colombianos y ciudadanos de otros países queremos llegar allá a disfrutar de todo eso sin haber aportado nada y eso les disgusta y con razón. Pero aquí le quitan a uno la misma cantidad y no ve nada. La calle rota y el alcalde en Europa.

“En Colombia se impuso la nueva clase social que es la narcopolítica. Ustedes que tienen menos de 20 años de edad crecieron en esa alianza. Nosotros crecimos creyendo que una cosa era el poder político y a una distancia grande estaba el narcotráfico. Con lo que hemos visto ya no es así, pero ¿qué diferencia hay en que el narcotráfico ponga un presidente y un grupo económico ponga otro?

“Quién iba a pensar que Horacio Serpa después de ser un líder de izquierda, terminara como mandadero de los Rodríguez?

“Entonces, mientras nosotros sigamos quietos respecto a esa clase, van a seguir allá, haciendo lo que quieren, manejando la plata como quieren, manejando los contratos como quieren, distribuyendo nuestro bienestar como ellos quieren y nosotros de brazos cruzados sin hacer alguna propuesta.

“Lo que estoy diciendo es que si ustedes no reaccionan y no hacen uso del derecho al voto, vuelven y nos imponen otro tipo.

“La moraleja que les debe quedar a ustedes es 1º que si no reaccionamos, ustedes jóvenes,  y  asumen el control de su país con los elementos que les da la Constitución, como el voto, cerremos y miremos para otro lado. Y 2º, debemos aprendernos de memoria la traducción que los indígenas Wayú  hicieron del vergonzoso artículo 11 de la Constitución de 1991: “Nadie podrá llevar por encima de su corazón a nadie, ni hacerle mal en su persona aunque piense y diga diferente”. Con ese artículo que nos aprendamos, salvaremos a este país y sus hijos podrán tener un país mínimamente más agradable.

Jaime Garzón, solo se veía a la derecha en la presentación de Quac, el Noticiero.
Foto shock

Garzón era el presentador-personaje del Noticiero Quac que se burlaba del gobierno, de los gobernantes y de los llamados “lagartos”. Así les comentó a los estudiantes de la Autónoma  de Occidente su autocrítica del  programa más visto en la televisión de finales del siglo 20.

“Yo a veces veo Quac y me digo cómo es que esos manes dicen eso y cómo es que no los matan . Es que aquí había unas instituciones intocables. Por ejemplo Alfonso López  era una institución intocable, El presidente Pastrana. Ustedes nacieron en un tiempo distinto, en una vaina irreverentísima.  Cuándo en este país uno podía  burlarse de un presidente?  Lo que pasa es que el presidente César Gaviria habló de apertura y de democracia y le tocó comerse su propio cuento, pero lo que yo quiero decir es que para uno hacer crítica lejos de los intereses del poder, tiene que tener desprecio por el poder.”

Los estudiantes  criticaron la programación de la televisión colombiana orientada fundamentalmente a las telenovelas y poca programación cultural o educativa. Explicó Jaime  Garzón la forma en que debía elaborarse el noticiero humorístico que él presentaba y la documentación e información que debía recolectarse y procesarse para poder grabar el programa , pero justificó la crítica proponiendo que para que los estudiantes hagan una revolución de de los medios periodísticos,  “el pensum de  las Facultades de Comunicación sea el mismo de las carreras de derecho y de filosofía en los cuatro primeros semestres, de tal modo que al entrar a quinto semestre, el estudiante decida si quiere seguir estudiando derecho, filosofía o ser comunicador social porque entonces ya se tendrá un enriquecimiento general de todo, porque el problema de los comunicadores sociales -con todo el respeto que merecen- no saben nada”.

Esas frases provocaron la silbatina de los asistentes a quienes, sin embargo, Jaime Garzón rajó con preguntas sobre cultura general, historia de la cultura y derechos ciudadanos. “Los medios de comunicación -les dijo Garzón- necesitan gente con criterio. No pueden seguir con personas que repiten lo que les dicen qué deben decir y les puso como ejemplo los nombres de los más grandes periodistas colombianos que no son comunicadores sino politólogos, abogados, economistas.

“En las facultades de comunicación se les está enseñando es a manejar la palabra, pero no a meterle la esencia. Aquí les enseñan a hacer obleas; pero el ariquipe?”

 

 

 

 

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