Al instante

Clasificación “sufridinha”: Santa Cruz 3-DIM 1

Por Wbeimar Muñoz Ceballos.

El rojo anoche era Santa Cruz. Foto espncdn.com

 

Un tiro de esquina cobrado por Marrugo a 14’del final y convertido en gol por CARLOS IBARGÜEN, que permitió a los corazones de los hinchas volver a sus sitios y una transformación de David González de arquero a gato, en un mano a mano con Mazinho a los 91’, hicieron el milagro de clasificación del DIM a cuartos de final de la Suramericana, en los que enfrentará a Santa Fe o Cerro Porteño, comenzando como local.

Tres veces en este evento, Leonel quiso cambiar el estilo de su equipo. Del fútbol circulante de pelota y propuesta atacante, pasó a una argumentación defensiva, para la cual no tiene ni los zagueros ni los volantes que le cierren bien los espacios. Sufrió contra la Católica de Ecuador, Luqueño de Paraguay y esta noche en el estadio De Arruda de Recife, en el que anduvo en el filo de la navaja, cuando perdía 3-0 y quedaba parcialmente eliminado a los 70’.

Primer tiempo con el DIM aturdido y tambaleante. Dejó una autopista abierta en el sector de Arias y Valencia. Los volantes externos no le dieron salida (en el otro lado estuvo Elacio). Didier y Cabezas estuvieron pasivos en la marca. Se perdió la referencia de GRAFITE, autor de los 3 goles brasileños (minutos 14, 30, y el tercero a los 70). Las posesiones de la pelota fueron fugaces ( Mao sin presencia). Solo se atacó una vez, porque los contragolpes fueron mal concebidos y mal ejecutados (mano a mano de Caicedo con el arquero Silva). Hubo lentitud en los movimientos, faltó agresividad en la recuperación. Mientras Santa Cruz estuvo a la ofensiva con un ritmo frenético, el DIM actuó con el manual de ‘’cómo NO jugar bien al fútbol’’. El local lo anticipó siempre en toda la cancha.

Entraron en el segundo período Marrugo para fungir como jefe de la sala de máquinas e Ibargüen para aportar la chispa ausente hasta entonces y entre los dos salvaron la noche. En lo colectivo el rojo adelantó la presión, aceleró mejor y abrió líneas de pase, se defendió más con la pelota y no como antes donde se limitaba a intentar el manejo de los espacios, cometido que no cumplió. Aumentó la intensidad y volvió por la senda de equipo atacante, que no debió haber abandonado desde el pitazo inicial.

Quedó claro que el conjunto antioqueño es uno con el dominio de la pelota y otro muy diferente cuando intenta únicamente defenderse, porque no lo hace bien.

Si hubo sufrimiento, obedeció a la infidelidad a un estilo que le ha dado resultados y con el cual obtuvo el título en Colombia.

Como no siempre puede estar en el borde del precipicio expuesto a que cualquier ventisca lo empuje en una caída vertical, lo recomendable es que vuelva a sus fuentes. Por estética , por resultados y para que los seguidores rojos no tengan que contener tanto la respiración.

Menos mal que Ibargüen rompió el absurdo pizarrón.

No les parece ???

Ir a la barra de herramientas