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Acoso judicial al periodismo colombiano

Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP

celabogados.wordpress.com

En 2015 el acoso judicial sigue siendo un problema para la libertad de prensa en Colombia. La FLIP llama la atención de esta problemática relacionando tres casos en Caldas, Bogotá y Ocaña.

Censura previa en Salamina, Caldas

Los periodistas Javier Maya y Jorge Correa, del programa de opinión “Venga a tomar café con nosotros” en Salamina TV, invitaron a su espacio televisivo a 3 concejales que manifestaron críticas a la administración local. Como consecuencia de lo dicho en el programa, el 26 de diciembre, la alcaldesa de Salamina denunció al periodista Javier Maya, quien actuó como conductor el día de la transmisión.

Posteriormente, el 5 de enero, Salamina TV decidió suspender el espacio televisivo de Maya y Correa hasta que no se emita una decisión por parte de la Fiscalía. En vista de que los periodistas consideraron vulnerado su derecho a la libertad de expresión y a la honra, interpusieron una acción de tutela en contra del canal de televisión. Al momento en que se realiza esta nota, no se tiene conocimiento de la decisión sobre el caso.

La FLIP considera que la actuación por parte del canal de televisión vulnera la libertad de expresión de los periodistas Maya y Correa, pues constituye una forma de censura previa. Por otro lado, la FLIP recuerda que los privados no son los llamados a definir sobre disputas relacionadas con este derecho fundamental y son los jueces de la república los que pueden determinar las sanciones que establezca la ley. Además de lo anterior, la FLIP recuerda que el caso de los periodistas Maya y Correa está relacionado con la emisión de expresiones relacionadas con asuntos de interés público y de funcionarios públicos en ejercicio de su labor, por lo que cuentan con una especial protección.

Caso Juan Pablo Barrientos

La Fiscalía 221 local de Bogotá llamo al periodista Juan Pablo Barrientos a audiencia de conciliación el 11 de marzo. La citación surge en el marco de un proceso que se adelanta contra el periodista por una denuncia penal interpuesta por una integrante de la Iglesia Ministerial de Jesucristo Internacional, dirigida por María Luisa Piraquive. Para conocer más sobre el caso de esta líder religiosa consulte el capítulo de Casos destacados del informe anual 2014 de la FLIP.

La denunciante argumenta que las opiniones expresadas por el periodista sobre los escándalos que han rodeado a su iglesia han causado un grave daño moral a esta, a sus feligreses y a su líder, la Sra. Piraquive.

La FLIP considera que este caso es de especial cuidado, toda vez que se trata de una denuncia por más delitos que los de injuria y calumnia, que son los que tradicionalmente se suelen argumentar. En esta ocasión, la denunciante considera que se presentan delitos contra la libertad religiosa. Para la FLIP es importante resaltar el contexto de la publicación: se trata de una líder espiritual y de una iglesia con bastantes seguidores. Además, dicho grupo religioso tiene estrecha relación con un partido político con presencia en el Congreso. Por esta razón, es de esperarse un mayor nivel de tolerancia a la crítica por parte de la opinión pública.

Caso Nahum Sánchez

El periodista Nahum Sánchez viene afrontando un proceso por injuria y calumnia desde finales del año 2013. La denuncia se interpuso tras publicar una serie de artículos cuestionando aparentes irregularidades de la administración local.

Hace aproximadamente un mes, Sánchez fue llamado a una audiencia de conciliación que resultó infructuosa.

La FLIP llama la atención sobre la situación de la libertad de prensa en Ocaña, Norte de Santander, pues este tipo de agresiones a la prensa se han presentado de manera reiterativa. En octubre de 2013, la FLIP alertó de que en ese año habían ocurrido tres denuncias por parte de la administración local contra periodistas que se referían a posibles irregularidades de esta. La FLIP reconoce el derecho de toda persona a acudir a instancias judiciales para resolver asuntos en los que se sienten afectados, pero recuerda que existen estándares de libertad de expresión que protegen especialmente las publicaciones sobre funcionarios públicos en ejercicio de sus labores. Además, estos últimos son personas que se han sometido voluntariamente al escrutinio público y deben tener un mayor nivel de tolerancia a la crítica.

 

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