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Por Rufino Acosta (paraver.co)

Se reventó la pita que sostenía a Rafa Benítez y pasó lo que se rumoraba desde hace más de un mes. Se fue al asfalto, por la puerta de atrás, despedido. Se repite el drama que ya hace historia en el Real Madrid bajo la tutela de Florentino Pérez. Es el dueño del balón y cuando cree que las cosas no le funcionan, simplemente toca el timbre y se abre la puerta hacia afuera.

Encarna a un verdadero verdugo de ilusiones. Es el dueño de la casa blanca y saca el rejo sin piedad ni tiempo en el calendario. En el portal de Marca.com se recuerda que bajo su mandato han caído nada menos que diez técnicos y no siempre porque las cosas marcharan mal. En algunos casos es posible que mediaran razones puramente subjetivas, una especie de “no me gusta y se acabó”.

La lista del martirologio comenzó con don Vicente del Bosque, el mismo que llevó a España a la conquista de su primer (y único hasta ahora) título mundial. Duró 2 años y 11 meses. Fue ganador y sin embargo sintió el ramalazo. No le agradaba su cara. De nada le sirvió haber conquistado dos ligas, una eurocopa, una copa intercontinental, una supercopa de Europa y una supercopa de España.

El portugués Carlos Queiróz solo duró once meses. Tampoco se pudo sostener el español José A. Camacho, quien ni siquiera pasó de los 120 días. Su compatriota Mariano Garcés Remón estuvo en las mismas y el brasileño Vanderlei Luxemburgo se embolsílló una buena indemnización después de aguantar un año.

Otro ibérico, Juan Ramón López Caro, se apunta la marca de menor permanencia, tres meses. El ingenier0 chileno Manuel Pellegrini se sostuvo cerca de un año (11 meses) y el lusitano José Mourinho se acercó, como por obra de magia, a las 3 temporadas, con 2 años y 11 meses.

El italiano Carlo Ancelotti ganó la décima copa de Europa, pero fracasó en el torneo de liga y esa fue suficiente razón para que Florentino no lo quisiera ver más en el banco. Se aburrió al año y 11 meses.

Cuando Rafa Benítez tomó la batuta lo acompañaban malos presagios. La crítica siempre lo mantuvo en el tintero como un estratega ultradefensivo y poco amigo de los jugadores talentosos. Su resistencia se acabó este 4 de enero, después de 7 meses tempestuosos, llenos de incertidumbre. Dicen que el empate en Valencia fue solo un pretexto. También el hecho de que haya sentado al astro colombiano James Rodríguez

Lo cierto es que Florentino lo tenía en la mira, estaba sentenciado y no resistía un empujón. El manejo del grupo lo puso contra las cuerdas y los resultados tampoco ayudaron. Era cuestión de tiempo. No había escapatoria.

El Real Madrid ganó su grupo en la Eurocopa y en octavos será rival de la Roma. Pero fue expulsado de la Copa del Rey por alineación indebida del ruso Denis Cherishev y en el torneo liguero va de tercero, detrás de Barcelona y Atlético de Madrid y con escasa ventaja sobre Villarreal.

Benítez quiso ponerle el pecho a la situación y nunca dejó de sonreir. Sin embargo, la procesión iba por dentro y no tardarían en verse sus letales efectos.

Ahora llega el francés de origen argelino en plan de salvador. Zinedine Zidane, conocido como Zizou en su época de brillante jugador, toma las riendas y a los 43 años de edad se echa sobre sus hombres la enorme carga, sin más argumentos que una rica historia sobre las canchas tras sumar 108 partidos con la selección francesa (ganó el mundial de 1998) y 692 para diversos equipos, entre otros el mismo Real Madrid.

La última imagen que dejó en las canchas no fue la más edificante. El mundo del fútbol valora su enorme calidad pero no olvida el incidente frente al italiano Marco Materazzi en la final universal del 2006. Aquel cabezazo que le costó la expulsión del árbitro argentino Horacio Elizondo quien fue advertido por uno de sus compañeros de oficio.

Zidane no tiene experiencia directa en el banco. Si bien ejerce en calidad de asistente desde junio del 2013, de entrenador solo ha trabajado al frente del Castilla, el equipo filial que actúa en la segunda división. ¿Podrá dominar el potro? Quién sabe. Sin duda, lo debe ayudar la aureola de estrella que lo acompañó en las canchas, y desde luego el tino que tenga para la guerra de los egos.

¿Llegó para quedarse? ¿Será otra ave de paso? Difícil hacer una proyección. Pronóstico reservado. Por el momento, le corresponde asumir el reto y tratar de ir más lejos de su promesa inicial de “ganar algo” si no quiere volar rápido. Entra en sala de observación.

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